julio 14, 2024 7:50 pm

Río Primero: Educación apartó al docente-concejal investigado por la presunta venta de analíticos

El escándalo por la denuncia contra un concejal y director de escuela de la localidad de Río Primero sigue sumando capítulos. Luego de que la Dirección General de Educación de Adultos le abriera un sumario administrativo a Ángel Vicente Peñaloza Tejeda y la fiscal Liliana Copello abriera una causa, el Ministerio de Educación de la provincia decidió apartarlo de su cargo mientras dure la investigación. La medida administrativa también alcanzó a la secretaria docente.

El caso trascendió en el jueves último a partir de la denuncia de la vecina y periodista Marisa Macagno, de El Diario del Pueblo. La mujer se presentó en la Justicia para que investigue a Peñaloza Tejeda, profesor de Historia y director del Centro de Estudios de Nivel Medio para Adultos (Cenma).

Peñaloza Tejeda también es concejal (Hacemos por Córdoba), pero se encuentra de licencia. En diálogo con La Voz negó de forma tajante haber ofrecido comercializar analíticos, según pudo oírse en un audio en el que se escucha a un hombre hacerlo y que sería él mismo.

Desde el Ministerio de Educación de la provincia afirmaron que el denunciado está en funciones –como el mismo sospechado confirmó a este medio- “y no tiene en su foja de servicio sumarios o sanciones”. Sin embargo, la Dirección General de Educación de Adultos “está realizando un sumario administrativo”.

Por lo tanto, mientras se sustancia el sumario administrativo, él y la secretaria docente (cuyo nombre no trascendió por ahora) fueron apartados de sus funciones, se informó a La Voz.

Por otro lado, desde la Departamental Río Primero de la Policía se pusieron “enteramente” a disposición de la denunciante, luego de que expresara en el programa El Show del Lagarto, por El Doce, que le preocupaba la seguridad de su familia tras la presentación judicial. Y la invitaron a reunirse con la directora de la unidad regional, comisaria inspectora Claudia Britos.

La sospechas

Las sospechas sobre la supuesta actuación de Peñaloza Tejeda en torno a su rol como directivo del Cenma comenzaron a partir de que trascendiera un audio –que dataría de julio de 2021- y que habría grabado un joven albañil cuya intención era ingresar a trabajar a la Policía de Córdoba, pero que no contaba con el analítico.

El joven le comentó a su patrón -el presidente del Concejo Deliberante, Lucas Pirazzini- que durante una conversación con Peñaloza Tejeda en 2020, éste le habría ofrecido hacerle el analítico falso a cambio de que le tirara “cal viva en los ojos” al propio Pirazzini (su excompañero de bloque), una especie de tortura romana.

Pirazzini reiteró a La Voz esa versión y dijo que el joven le confesó que estuvo dispuesto a aceptar la presunta oferta de Peñaloza Tejeda de agredirlo, pero que desistió. Incluso, luego el muchacho comenzó a trabajar para Pirazzini y le contó sobre el supuesto encargo del directivo del Cenma.

Pirazzini analizará si inicia acciones legales contra Peñaloza por la posibilidad de que constituya una amenaza. En ese sentido, Pirazzini (se apartó de Hacemos por Córdoba y formó otro bloque) contó que Peñaloza Tejeda pudo haberle tomado cierta bronca o rencor luego de que él asumiera como presidente del Concejo.

En un segundo encuentro que el albañil habría mantenido con Peñaloza Tejeda, el joven decidió grabarlo para determinar si el directivo del Cenma insistía en su -aparente- proposición de atacar a Pirazzini. Al parecer, eso no ocurrió, pero en esa conversación se escuchó a un hombre -que sería Peñaloza Tejeda- ofreciendo analíticos de secundario “legales” a cambio del pago de 250 mil pesos y 500 mil pesos.

“Se sabe acá, en el pueblo, que Peñaloza vende certificados truchos de secundario completo a personas para que puedan trabajar, y que lo hace por dos mangos”, dijo Pirazzini. “Si la Justicia investiga, va a encontrar cosas”, opinó.

Los montos habrían oscilado de acuerdo a la condición educativa que ostentara el requirente. De esta forma, si el interesado en adquirir el analítico contaba con materias ya aprobadas, pero no había completado el ciclo para la obtención legítima del analítico, debía pagar unos cinco mil pesos (a valor de 2020) por cada materia que deseara que luciera aprobada, para así poder recibir el ansiado analítico.

La situación, en cambio, era diferente si la persona no había cursado ninguna materia del secundario. En ese caso, siempre de acuerdo con la “tarifa” que surge del audio, el monto escalaba y hasta lo doblaba, para llegar hasta 500 mil pesos (a valor del año pasado).

“Porque es así: tus datos lo ponés en el sistema. Y sale todo: qué es lo que has hecho, dónde estuviste, lo que no hiciste…”, presuntamente comenzó explicando el oferente. Y ejemplificó los datos que aparecerían cargados como oficiales: “¿Cómo se llama? Fulano de tal. ¿DNI? Tal, tal, tal… Sale en el Ministerio de Educación… Nosotros te podemos hacer el favor”.

Pero a renglón seguido aclaró: “Pero ese favor tiene un costo. No es que yo quiera no ayudarte. ¿Y cuánto es el costo? Nosotros tenemos que analizarlo, pero una vez que nos digas que sí [no se escucha bien] me dicen cuánto es”, dijo, dando a entender que él no participaría solo de las maniobras.

A lo largo de toda la explicación, condensada en poco más de tres minutos, el hombre siempre habló en plural (“nosotros”). De sus dichos, emerge que otro hombre también habría tenido un rol en la generación de analíticos, ya que aludió a un “director” de la ciudad de Arroyito. En la forma de describir la mecánica, se percibió en el oferente un supuesto conocimiento o experiencia en ofrecimientos similares.

En el audio, el hombre, sin ambages, a la ganancia que obtendría: “Así que sin saber quién es (la persona), a dónde va, a dónde quiere ir… no queremos saber nada nosotros… De acuerdo a lo que vemos, él tiene cuarto año, lo dejó incompleto… Si le hacés el cálculo a las materias, son cinco mil pesos por cada una, y así…. son 250 mil. Así, te digo”.

“Si vos me decís que sí (al trámite), nosotros empezamos mañana y, posiblemente, para la semana que viene tengas un papel más o menos con el sello de la escuela, con (el texto de) ‘copia fiel’ y listo”, siguió.

“Yo te lo digo para que vos lo mastiqués. Tampoco me mandés al frente a mí, pero los caga a ellos también (…)”, dijo, en un presunto reconocimiento de que el ofrecimiento es ilícito. “Pero el trámite es legal, legal, legal, legal. Va a parecer la firma…”, le insistió a su interlocutor.

Sin mayor preámbulo, le puso cifras a la tramitación del analítico para aquellos que nunca cursaron: “Si es secundario completo, está en 500 mil pesos, así”, indicó sobre la “tarifa” máxima. “Nosotros acá le llenamos todo en el sistema y se acabó el problema. Él, para el sistema, va a tenerlo completo”, señaló.

Tras mencionar que para comenzar el trámite necesitaría una suerte de adelanto de 150 mil pesos, insistió: “Es el título legal. El título tiene que salir con fecha de este año o del año pasado”. Y remató: “Eso sí: te llega el título, te venís acá, firmás el papel y te llevás el título”.

La Voz

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