julio 18, 2024 4:41 am

Pampita y un momento de quiebre en su reality: lágrimas y agotamiento

El 22 de julio Carolina “Pampita” Ardohain dio a luz a su quinta hija, Ana, y la primera con Roberto García Moritán, su actual esposo. Menos de dos semanas después del parto la modelo y conductora volvió a trabajar, además de que se desempeñó como jurado en La Academia hasta la noche previa al nacimiento de Ana.

En ese momento, hubo admiración pero también preocupación por el ritmo de trabajo de Pampita. Ante las críticas y las preguntas, aclaró que a ella le “gusta mucho” trabajar, que se siente con energía y que, “por suerte”, Ana “es un amor, se porta bárbaro”. Sobre su estado físico en ese momento, dijo que está pudiendo dormir y cómo fue la recuperación post parto: “No tengo ni episiotomía así que ni puntos, al día siguiente ya me sentía bien”.

Sin embargo, ahora salió su reality Siendo Pampita y con él se descubren muchos aspectos íntimos de la vida de Ardohain. En uno de los capítulos se la vio quebrarse ante el cansancio en uno de sus días más ocupados, de sesiones de fotos de horas (además de sus programas) y horas y con un embarazo muy avanzado.

En el reality se la escucha decir: “El trabajo se intensifica y siento que todo comienza a demandar mucho más de mí. Dicen que soy muy exigente conmigo misma pero creo que estoy llegando a mi límite”.

A continuación, se la ve llorando en un camarín: “Estoy muy cansada, de verdad”.

“Hay algo que pasa con mi cansancio y es que es acumulativo. No doy más. Pero no doy más desde que abro los ojos. Llego a un lugar a la 1 de la tarde en donde sé que tengo que estar doce horas de corrido y trabajando sin parar. Es una sensación de: “¡No puedo más!’”, explica Pampita.

Luego, el reality incluye el testimonio de Estefanía Novillo, parte de su equipo (es la maquilladora) y amiga: “Entra desbordada. Se larga a llorar, la abrazo, me parte el alma”.

Al recordar ese momento, Pampita relata: “No dormí nada la noche anterior. Ya los pies no me dan más, tengo ojeras, estoy agotada, quiero dormir, estoy recontra embarazada… Y me bajó como una presión cuando llegué”.

“Soy muy de llorar en camarines, mi equipo lo sabe. Pero como que uno llora, descarga, recicla y empieza de nuevo. La profesión es así: uno es humano, de carne y hueso, se quiebra y bueno, continúa”, contó.

La Voz

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