julio 18, 2024 5:34 am

El camino ilustrado hacia la ciudad legendaria de Joyce

Si Dublín devino para siempre literatura en la geografía intrincada del Ulises, el recorrido por esas mismas calles que proponen Hugo Savino y Daniel Merro en Mientras Dublín dormía supone entonces un tour textual, un recorrido fantasmagórico sobre el pavimento imaginado por James Joyce.

El escritor y el ilustrador argentinos reviven la noche del emblemático 16 de junio de 1904 –sellado como Bloomsday en los calendarios que vendrán– en la que Leopold Bloom y Stephen Dedalus unen sus pasos para caminar juntos hacia sus hogares. Dos autores siguen así el rastro de un dúo de sombras, se proyectan multiplicados en su homenaje, habitan la cartografía de un Joyce que los mira desde lo alto.

Mapa mixto entre la micronarración, la adaptación filosófica, el ensayo y la crónica impresionista, los textos de Savino tejen un entramado suave con los dibujos de Merro, puntuando un libro de los pasajes tan ameno como estricto.

En el desborde de medianoche –que es también extensivo a un siglo nuevo que vio pasar la modernidad– Mientras Dublín dormía se concentra por igual en la textura de una pared gastada, la reflexión sobre la lengua, el flâneur, la identidad nacional y el exilio o la recreación de sitios como la taberna Signal House, la calle Gardiner Place o la casa de Bloom y Molly.

A diferencia de la escenificación risueña que plasmó Enrique Vila-Matas en Dublinesca, acá la cita se vuelve transparencia, la ciudad se funde con el croquis y el cemento se disuelve en aguada sentida.

Mientras Dublín dormía. Hugo Savino y Daniel Merro. Fruto de Dragón. 124 páginas. Precio: $ 1300

La Voz

Más Noticias