junio 17, 2024 8:29 am

Regresa De Boca en Boca y la magia está intacta

Estas cuatro mujeres con voces superpoderosas vuelven a los escenarios después de que la pandemia les impidiera festejar el año pasado un aniversario redondo desde la creación de De Boca en Boca en 1995.

La hemeroteca de este diario y su archivo fotográfico no mienten. La Voz ha ido dando cuenta de la evolución de este cuarteto vocal que llevó el nombre de la provincia a lugares tan disímiles como Islandia o Mali. Semanas atrás se cumplieron cinco años de la última vez que se subieron al Teatro del Libertador, escenario mayor en Córdoba. Al año siguiente se presentaron en la Usina del Arte en Buenos Aires y desde allí alimentaron sus proyectos personales, como lo hacen cada tanto.

No hace falta ser muy incisivo para darse cuenta que al grupo De Boca en Boca lo movilizan las ganas y que sus integrantes priorizan esa armonía por sobre cualquier otra cosa. Ahora Soledad Escudero, Marcela Benedetti, Alejandra Tortosa y Viviana Pozzebón se presentan nuevamente en Córdoba con una excusa y un aniversario, pero cuando empezaron los ensayos la magia volvió a hacerse presente y de repente surgió un ¿futuro compartido? Nunca se sabe.

Alejandra Tortosa habla al respecto: “El show que se viene se llama ‘La vuelta al mundo en canciones’ y repasa los temas de nuestros tres discos Música de mundos (1998), De Boca en Boca (2001) y Después del mar (2005). Habrá canciones reversionadas y algunas canciones nuevas que nunca han sido grabadas y quizás esto sea un puntapié inicial para lo que ojalá sea un cuarto disco de esta agrupación”.

Por su parte, Marcela Benedetti repasa algunas de las cosas que pasaron en estos 25 años y que las llevaron a bifurcar y unir sus caminos según las circunstancias: “Nunca hicimos un cierre ni dijimos que se había terminado el grupo. Siempre fue como tomar distancia y que cada una que quería desarrollara sus cosas particulares. Además la mayoría tuvimos hijos y eso generó un cambio en la organización familiar y en lo que uno hace”.

Y completa: “Fueron varias las cosas que nos llevaron a un impasse y eso hizo que cada una tomara sus propios caminos artísticos pero nunca fue un cierre. Siempre quedó abierto”.

Abrir caminos

Hoy puede parecer natural que cuatro mujeres lideren un proyecto tan potente y consigan popularidad más allá de cualquier barrera, pero 25 años atrás la realidad era otra.

Tortosa recuerda aquellos primeros ensayos de estudiantes en el departamento de Alta Córdoba en el que vivía Pozzebón. “Nos juntábamos a cantar y como no teníamos tambores terminábamos haciendo las percusiones con los tuppers, las ollas y la mesa que tenía Vivi en su casa. Tardamos mucho tiempo en conseguir tambores porque eran muy caros. Fueron muchos años de ensayar con lo que teníamos”.

Y cuando hubo material para mostrar había que salir a difundirlo en la era previa a las redes sociales: “Salíamos a las 4 de la mañana a hacer pegatinas anunciando dónde íbamos a cantar. Íbamos con los engrudos y las fotocopias de tamaño oficio a pegar en los postes de luz. Un comienzo muy artesanal hasta llegar a compartir escenarios internacionales con artistas como Cecilia Todd, gran cantante venezolana quien amadrinó el grupo, pasando por Hermeto Pascoal o Rubén Blades”.

Sobre esto, Soledad Escudero agrega: “Creo que poco a poco las mujeres vamos ocupando lugares en la escena musical. De Boca en Boca nació en Córdoba en el año 1995. Era muy poco usual ver grupos integrados por sólo mujeres que cantaran y tocaran instrumentos. Hoy nos encontramos con muchos grupos que siguen abriendo caminos y, sabiéndonos parte de una gran red, vamos trazando historia”.

Tortosa, a su tiempo, asegura que por aquel entonces reinaba esa violencia simbólica que cuestiona qué es lo que puede hacer o no una mujer y si podía o no tocar el tambor. Y agrega: “Fue ir como derribando todos estos paradigmas y creo que todavía hay mucho por hacer pero alegra ver tantas colegas es la escena musical”.

Y Viviana Pozzebón completa la idea diciendo que si bien en su momento el grupo no tomaba conciencia de la lucha abrían camino de manera silenciosa y hacían escuela para otras mujeres que vinieron después.

“Creo que la escena musical hoy es un poco más amable que en nuestros comienzos en los ‘90, pero claro que aún falta para estar en igualdad de derechos con los hombres. Tenemos una flamante Ley de cupo femenino que hay que hacer cumplir, ya que justo cuando se implementó vino la cuarentena. Esto se lo debemos a la lucha colectiva, que es lo diferente a aquellos años, sabernos parte de la red es algo muy poderoso”, agrega.

Presente perfecto

Las cuatro se muestran más que entusiasmadas con el regreso. Benedetti dice además que el horror de la pandemia hizo valorar aún más la posibilidad del encuentro y el poder transformador del arte que ayuda a cambiar realidades y superar “situaciones difíciles”.

“Con todo lo que ha pasado uno revaloriza las cosas lindas que tiene. A los ensayos los disfrutamos mucho y espero que eso después se vuelque en el show (…) Han surgido cosas nuevas y las reversiones salen motivadas por hacer algo distinto. Nos gusta mucho reversionar. Estamos todos los días agregando algo nuevo. Los ensayos son muy divertidos”, dice.

“A la selección la hicimos escuchando todos los temas de nuevo y definimos cuáles nos llaman más la atención para hacer, y de a poco fue tomando forma el repertorio. Coincidimos bastante en las canciones que le sientan mejor al grupo y en lo que nos gustaría hacer”, agrega.

Y suma: “En ese sentido no hay discusiones, las cuatro nos damos cuenta fácil que nos va mejor o qué tenemos más ganas o que nos divierte más. Se fue armando en base a esas cosas. Hay varios temas que no habíamos grabado nunca”.

Sobre el repertorio y las búsquedas artísticas que se les presenta en este nuevo tiempo, Pozzebón agrega: “Habrá algunos cambios de timbres en cuanto a algunos instrumentos, tratamos de escuchar y ensamblar nuestras voces al hoy, cómo vuelven a timbrar. Y, sobre todo, a sentir ese espíritu de asombro al escucharnos las cuatro envueltas en una sonoridad que nos supera, que es el resultado de cada una de nosotras”.

Consultada específicamente sobre su evolución personal, la creadora de “Tamboreras” dice que De Boca en Boca fue sin dudas un antes y un después en su vida. Y agrega: “El presente a mí me encuentra ya madurada en muchos sentidos, y es como volver a reencontrarse con un primer amor, pero ya con tu propio camino también recorrido. Creo que todas estamos en la misma situación, más seguras en muchos sentidos y al mismo tiempo con la misma frescura y respeto de cada una, por todo lo vivido y el recorrido juntas”.

Y sobre esto Escudero resume: “Cada vez que nos juntamos aparece una química que es única y propia de De Boca en Boca. Al cantar juntas sucede una magia que está intacta. Eso trasciende cualquier individualidad y nos hace seguir unidas. Somos cuatro mujeres que, como en los inicios, tenemos pasión y convicción, y una frescura renovada. Nos queremos mucho, somos como familia”.

Para ver

De Boca en Boca. Viernes y sábado, en teatro de la Ciudad de las Artes (Av. Riccheri 1955), a las 21. Entradas a la venta en Autoentradas desde 1650 pesos.

La Voz

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