febrero 5, 2023 10:53 am

Yésica Marcos, la excampeona de boxeo que vive en una casa de chapa, palos y nailon

La boxeadora mendocina Yésica Marcos (35) supo ser portada y protagonista de las fotos más importantes entre los años 2009 y 2013. En esos cuatro años, “El Bombón Asesino” se alzó con los títulos sudamericano y argentino de peso Supergallo, con el de campeona interina mundial de esa categoría de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) hasta que, finalmente, en octubre de 2012 se adjudicó el título definitivo de campeona mundial de la AMB (el mismo que defendió en 2013).

También en ese lapso, la nacida en el departamento de San Martín se alzó con otros tantos títulos de la misma categoría, aunque dentro de la Organización Mundial de Boxeo (OMB). “Cuando todo iba bien, mucha gente estuvo al lado mío. Hoy, que no la estoy pasando nada bien, esa gente se borró. Todos tienen su casa, menos yo. ¡Y no sabés las casas en las que viven!”, le dijo al diario Los Andes.

La boxeadora vive en un pequeño terreno que le consiguió uno de sus hermanos para que se instale, al costado de la Ruta 7 y en las afueras de San Martín, Mendoza. Yésica levantó su humilde y precaria vivienda, esa misma que está formada por algunos palos de madera, mucho alambre, chapa –que consiguió y sigue consiguiendo como puede- y cuanto retazo de nailon encuentra.

“Hace un mes hice esta casa con esos dos amigos que me ayudaron un montón, y desde entonces estoy acá. Antes estuve viviendo en la casa de mi ex cuñada que me hizo mucho el aguante, pero me fui para que ella pudiera arreglar algunas cosas de ella. Tuve mi casa en el barrio Norte, hace 7 u 8 años, pero también tuve que venderla por todas las deudas que tenía”, agregó.

Sin un trabajo estable, la boxeadora se gana la vida con un contrato que tiene con la Municipalidad de San Martín y que incluye como contraprestación el dictado de clases de boxeo en el Polideportivo Torito Rodríguez todos los días. “No es mucha plata, pero al menos me da algo de ingresos y puedo ir manejándome. Mi sueño es poder construir mi casa acá mismo, tener un patio para los perritos y paredes para no tener que estar preocupada porque se pueden escapar. Si alguien puede ayudarme con material, me vendría muy bien. Lo que más necesito es cemento, hierro, ripio, arena y ladrillos”, se anima a pedir Marcos a quien pueda y quiera ayudarla.

La Voz

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