enero 27, 2023 12:34 pm

Huyendo de los nazis, dos amigas se separaron y lograron reencontrarse 82 años después

La historia de Betty Grebenschikoff y Ana María Wahrenberg es sobre una amistad que soportó 82 años separadas.

Las dos fueron mejores amigas durante su infancia, hasta que a los nueve años debieron separarse: era 1939, en la Alemania de finales de la Segunda Guerra Mundial, y ambas familias se vieron obligadas a huir del país y de los nazis.

Años después y a miles de kilómetros de distancia, las dos amigas se reencontraron en un hotel en St. Petersburg, Florida. Más de ocho décadas después las dos mujeres, ahora de 91 años, se abrazaron una vez más.

“Me sentí como volver a casa”, dijo Betty , a lo que Ana María agregó: “Fue como si nunca nos hubiéramos separado”.

82 Años y miles de kilómetros después

Las supervivientes del Holocausto se habían buscado durante años, analizando bases de datos y recabando información, hasta que finalmente creyeron que la otra había muerto. “Ella siempre estuvo en mi mente”, dijo Betty Grebenschikoff.

Fue con la ayuda de la Fundación USC Shoah, una ONG fundada por Steven Spielberg, que produce y conserva testimonios audiovisuales, que lograron descubrirse. Cuando analizaron los datos, la fundación descubrió que las dos mujeres tenían testimonios muy similares, y las contactaron.

La reunión entre las dos amigas fue muy especial para el personal de Shoah: “La reconexión de estas dos mujeres extraordinarias después de perderse es un testimonio de esperanza”, dijo Kori Street, directora adjunta de la Fundación USC Shoah.

Para Street, ver la historia desarrollarse, “fue un tesoro en un mundo donde la esperanza es difícil de conseguir”.

Huir de los nazis y reencontrarse

Cada una de las amigas huyó de la guerra por caminos separados: Betty Grebenschikoff fue una delos 20.000 judíos europeos que se asentaron en Shangai, mientras que Ana María Wahrenberg partió para Santiago de Chile, donde vive hoy. Betty finalmente se mudó a Florida, Estados Unidos, donde las dos amigas eligieron reunirse.

Con la ayuda de las fundaciones, las dos mujeres se conectaron en noviembre de 2020 por Zoom, y prometieron, hablando en su alemán nativo, volver a verse en persona.

La idea original era reunirse para Rosh Hashaná, el año nuevo judío, en septiembre, pero la pandemia pospuso sus planes. Finalmente, en noviembre Wahrenberg se sintió más cómoda viajando y reservó un pasaje con su hijo y nuera.

Las amigas se encontraron en una habitación de hotel, “como si nos hubiéramos visto ayer”. Betty

Cuando se abrazaron por primera vez en 82 años, Grebenschikoff dijo: “Simplemente teníamos este sentimiento, como si realmente estuviéramos juntas”.

Ana María compartió el sentimiento sobre el reencuentro: “Fue muy especial que dos personas, después de 82 años, todavía se amen”.

Las dos mujeres, ambas viudas, pasaron cuatro días pegadas como cuando eran niñas: fueron de compras, compartieron almuerzos y hablaron durante horas, recuperando el tiempo perdido.

Desde el reencuentro se llaman y envían mensajes de texto con regularidad. Todos los domingos, tienen su “cita” telefónica, donde charlan y comparten un café, cada una en su lugar del mundo.

Aunque pasaron 82 años, y las dos mujeres ahora dependen de bastones para caminar, para ellas sigue siendo la misma amistad que cuando tenían nueve.

“No somos las niñas que solíamos ser cuando teníamos nueve años, eso es seguro, pero seguimos riéndonos como si fuéramos niñas pequeñas”, dijo Grebenschikoff. “Fue una gran alegría para los dos”.

La Voz

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