abril 14, 2024 7:40 am

Diputados: el oficialismo encaró negociaciones contrarreloj para aprobar el Presupuesto

La suerte del Presupuesto 2022 todavía está en juego en la Cámara de Diputados. En una jornada cargada de incertidumbre, el Frente de Todos abrió el debate en el recinto y, mientras tanto, encaró conversaciones frenéticas con la oposición para salvar la ley. Pero el resultado de esas negociaciones se desconocía hasta horas de la noche del jueves.

El oficialismo no tuvo inconvenientes para conseguir el quórum, pero luego fue forzado por el jefe de la UCR, Mario Negri, a ir a un cuarto intermedio. En esa hora y media, los jefes de bloque visitaron a Sergio Massa y Máximo Kirchner en las oficinas de Presidencia. Y recibieron una propuesta que, en principio, los dejó con sabor a poco.

La oferta fue incorporar una “cláusula” para que el manejo de toda recaudación extra tenga que ser aprobado por ley del Congreso. De esa forma se asegurarían que, si la inflación supera la proyección del 33% y se generan más ingresos, el Poder Ejecutivo no pueda disponer libremente de esos fondos, sino que deba someterlo a discusión del Parlamento.

Según participantes de la reunión, esa fue la única concesión concreta que estaba dispuesto a hacer el oficialismo. En Juntos por el Cambio lo consideraron insuficiente, pero accedieron a estudiarlo. En el Interbloque Federal, en tanto, se mostraron inflexibles. “Esto no es un ‘plan canje´. Este Presupuesto es insalvable”, sentenciaron.

Además de la cuestionada previsión de inflación, la oposición exigía suprimir los artículos que otorgan al Ejecutivo amplias facultades para aumentar y prorrogar impuestos y retenciones. Hasta la noche del jueves, no había certezas en torno a ese reclamo.

El Gobierno se involucró en el debate a través del ministro del Interior, Eduardo “Wado” De Pedro, quien pasó por Diputados y también recibió junto al jefe de Gabinete, Juan Manzur, a los gobernadores Sergio Ziliotto (La Pampa), Gildo Insfrán (Formosa), Raúl Jalil (Catamarca) y Ricardo Quintela (La Rioja).

Pero el consenso exhibido en Casa Rosada no se traducía en el recinto. “El Gobierno no quiere tener Presupuesto, y nosotros queremos agotar todas las vías, porque en el medio está la sociedad”, lanzó Negri.

Si no hay ley sancionada antes de fin de año, el presidente Alberto Fernández deberá reconducir por DNU el Presupuesto vigente. Sería, sobre todo, una señal de debilidad política en el último tramo de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional.

No solo en Diputados el escenario era complicado: en el Senado, Juntos por el Cambio mantuvo su primera reunión de interbloque y, tras ratificar a Alfredo Cornejo como presidente, decidió no facilitarle al oficialismo los dos tercios de los votos para tratar el Presupuesto sobre tablas, es decir, sin esperar los siete días de vigencia del dictamen.

Por si fuera poco, el Frente de Todos sufrió su primera derrota con la nueva conformación parlamentaria. La oposición se unió y le ganó una votación para obligarlo a tratar en la Comisión de Presupuesto la suba del mínimo no imponible del impuesto a los Bienes Personales. El resultado fue 130 a 116.

Voces a favor y en contra

En el recinto, el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Carlos Heller, se mostró confiado en cumplir con la cuestionada meta del 33% de inflación: “Si logramos mantener la inflación del 2,5% de noviembre a lo largo de todo el año, la inflación de 2022 estaría en un 34%. No estamos hablando de ningún objetivo inalcanzable ni de un dibujo”.

Pero todos los bloques de la oposición criticaron por igual las proyecciones macroeconómicas, y además lamentaron el debate exprés y la ausencia de ministros en la comisión. También se quejaron por los 56 artículos que se sumaron al texto final, que demandarían 180.000 millones de pesos extra.

“No tenemos problema con que exista una estimación que eventualmente no se cumpla, porque nadie tiene la bola de cristal. Y es cierto que en una economía volátil, cualquier estimación tiene un margen de error. Lo que pedimos es que las variables tengan algún asidero con los datos de la realidad”, señaló el economista Martín Tetaz (Evolución).

El jefe de Córdoba Federal, Carlos Gutiérrez, puntualizó: “Siempre hemos considerado que el Presupuesto es un instrumento de gobernabilidad que no se le puede negar a ningún gobierno. Pero no es el caso de este Presupuesto, porque ha habido un manejo institucional de muy baja calidad, y este Presupuesto se destaca por ser anti-federal”.

Córdoba y Mendoza son dos de las provincias que recibirán menos fondos nacionales per cápita: 2.309 y 2.707 pesos, respectivamente. En promedio, las provincias ocupan los puestos 22 y 21 en el ranking de las 24 jurisdicciones.

“Este Presupuesto sigue poniéndole un pie encima a la productividad cordobesa y a la generación de fuentes de trabajo en la provincia”, aseveró Laura Rodríguez Machado (PRO). Su par de bloque Gustavo Santos ilustró: “Para el kirchnerismo, los cordobeses valemos dos kilos de carne”.

La Voz

Más Noticias