abril 15, 2024 3:27 pm

Sergio Konig: Me hicieron sentir raro con el barbijo puesto en Córdoba

Para Sergio Konig, miembro del Comité Asesor del Ministerio de Salud provincial durante la pandemia, Córdoba tiene que definir ya cuál es el bien social que quiere cuidar y propone que sea “somos un lugar seguro para que los turistas nos puedan visitar”. Para eso, pide a los cordobeses que “vacíen los vacunatorios” y respeten todos los cuidados, para seguir gozando de las libertades de tener a las industrias, los comercios y el turismo sin restricciones.

Esta es la forma clásica del razonamiento de este médico especializado en Gestión de la Salud que fue asesor de OPS y es docente universitario en Chile: hay libertades que cuidar más importantes socialmente que la de quien no se quiere inmunizar.

De paso por Córdoba, para visitar familiares, se reunió con el ministro Diego Cardozo, la secretaria de Prevención Gabriela Barbás y varios de sus pares en el Comité, y se hizo un momento para una charla en La Voz.

–¿Qué cambia con Ómicron?

–Ómicron es una variante brillante. Está superpotenciada, pasa por encima de las vacunas, ya aprendió todo lo necesario, incluso para replicarse sobre vacunados. Hasta tiene un nombre de supervillano. ¿Qué nos enseña? Que en pocos meses el virus fue capaz de hacer los cambios necesarios para lograr su supervivencia. Vamos a tener que buscar el sumerio o cualquier otro alfabeto porque van a llegar otras.

Y sin ser fatalista, llegando Ómicron a los países andinos, que fuimos capaces de crear la Lambda, lo lógico es que en poco tiempo más tengamos una Ómicron plus o una nueva variante preparada para sobrevivir donde hay más vacunación

Pero en Córdoba nos armó una polvareda y en Chile entró hace tres semanas y seguimos hablando de 20 casos.

¿Por qué? Porque la vacunación es un hecho terriblemente relevante. El escenario de Chile es envidiable: la preocupación son los remanentes que no recibieron tercera dosis que son menos de 600 mil personas. Todos los mayores de 18 tienen tercera dosis. Ómicron va a encontrar escenarios donde hay gente más vulnerable no tan bien vacunada, como es el caso de Argentina, donde hay una cantidad importante de segundas dosis, pero todavía es importante el número de no vacunados y de chicos sin un porcentaje importante de vacunación.

–¿La supercontagiosidad de esta variante hace que lo que sabíamos de cuidados haya que revisarlo?

–A ver, primero tendrías que ser memorioso y hacer todo lo que te enseñamos. Recorrí Córdoba estos días y me sentí raro manteniendo el barbijo puesto. Es un síntoma categórico. Entré a lugares donde yo era el único que lo tenía puesto.

Ahora, vos hablás con la gente del Ministerio y no faltan vacunas. Están disponibles.

Si hay alguien que esté preocupado por la gente ociosa en el sector público, que el Estado le pague a gente que cobra sin trabajar, hay gente en los vacunatorios esperándote. Y hay vacunas. Andá a hacerlos laburar.

¿Querés gozar del beneficio de tener una vida casi normal? Lo que hay que tener es más apego a las medidas de cuidado y la primera hoy es agotarles las vacunas al Ministerio. Que tengan que salir a comprar más.

Y cuidarte. En todas las situaciones de riesgo. Este virus no va a esperar que vayas a festivales masivos, de más de mil personas, para contagiar.

En el restaurante le tenés que decir al mozo si una silla está demasiado cerca de la otra. Te lo digo porque me pasó: fui a dos lugares a cenar y en los dos me faltaba espacio. Y qué le diría al que tiene el restaurante: estás poniendo vos en riesgo que te cierren el local y se te arruine el negocio.

Y acá entramos en el tema: ¿cuál es el bien social para el cordobés?

Estamos en la puerta de que empiecen las vacaciones. El bien social en esta provincia ¿no es cuidar que el turismo venga? ¿No sería importante que Córdoba se ponga atrás de una campaña que diga que Córdoba es un lugar seguro?

Ahí viene lo que pasa en estos días: ¿quién controla? “Me tienen que poner policías”, dicen. Perdón, si te ponen policías a vos, los choros se van a hacer un festín. Eso no está bien planteado: ordenémonos. ¿Quién tiene que cuidar tu negocio? Vos. Yo no digo que no tenga que haber controles, pero sí mucho más autocontrol.

–¿Qué te queda en la caja de herramientas ahora? ¿Qué cosa diferente podés hacer?

–No tenés que hacer cosas diferentes, tenés que hacer lo que aprendiste a hacer. Mantener los buenos hábitos.

–¿Qué pasa si no alcanza porque esta variante es más complicada?

–Esto es un acto de fe: creo que si no nos ocupamos de Ómicron puede generarnos muchos problemas, pero no debería llevarnos al nivel de virulencia de la segunda ola. Porque tenemos inmunización y porque los médicos aprendimos a trabajar rápidamente. Lo que tenemos que hacer es tomar Memorex Compositum en dosis importantes y ocuparnos de hacer lo que aprendimos. Hubo un momento en el que te cambiabas la mascarilla y ahora usás la que tenés en el auto. Si voy a entrar en un lugar con gente, tengo que usar un barbijo NK95, que es el que no contagia al otro. A ver, ¿qué es una situación de riesgo si estás vacunado? A vos no te va a pasar nada pero se lo vas a llevar a otro que sí le va a pasar. Eso tenemos que internalizar: el riesgo es que seamos vectores, esa es la ventaja de Ómicron, a vos no te hago nada, pero vos me llevas adonde sí puedo hacer daño.

–¿Qué pasa con una variante que no suele generar síntomas fuertes y al estar vacunados son todavía más leves o inexistentes? ¿Esta variante no es casi indetectable para uno mismo?

–Es cierto, es muy difícil detectarla, pero ante la sospecha, ponete la mascarilla. Si tengo un ligero malestar inespecífico, la mascarilla y el test. Y vacunarnos. Córdoba tiene un saldo menor en vacunación que el resto del país, pero tenemos que salir a cubrir ese saldo y tiene que ponerse por encima de todo porque es proteger nuestro bien social: ¿o no queremos que esta provincia siga siendo el lugar turístico por excelencia del país y que todos vengan acá en el verano?

La Voz

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