abril 14, 2024 7:05 am

El Gobierno analiza subsidios internos para panificados y el pollo

La Resolución marca reglas claras preestablecidas en común, según consta en las actas correspondientes. Se fijan cifras de 41,6 millones de toneladas de maíz y 12,5 millones de toneladas de trigo destinadas a los mercados internacionales, de manera que no comprometan el abastecimiento al mercado interno”, detalló el ministro de Agricultura de la Nación Julián Domínguez.

El funcionario referencia a la puesta en marcha del sistema de “volúmenes de equilibrio” para regular las exportaciones de ambos cereales. “Los datos surgen de la Mesa Sectorial que se institucionalizó para construir las decisiones que les den previsibilidad y confianza a los productores, para que estos no sean rehenes de medidas extemporáneas e intempestivas que solo benefician a las grandes exportadoras”, destacó.

Subsidios internos para el pan y el pollo

Sin embargo, el flamante esquema no sería el único que el Gobierno pondría en marcha en su intento por “desacoplar” los precios internos de los valores internacionales.

Según publica el diario La Nación, el Ministerio de Agricultura trabaja en la creación de un fondo, con aportes de la exportación por 14 mil millones de pesos para compensar el costo de 3,13 millones de toneladas de trigo y 1,5 millones de toneladas de maíz. Con ello, el Gobierno apunta a subsidiar así ventas de harina, fideos, pan y pollo.

Según el borrador que menciona la publicación, todos los exportadores de trigo, maíz y subproductos elaborados deberán aportar a ese fondo anticíclico. Este servirá para hacer compensaciones de precios internos -en el primer escrito se menciona entre enero y noviembre último. Cumplido el mes, las empresas de consumo masivo recibirán los fondos. Deberán demostrar ventas acordes a las compensaciones recibidas.

No es la primera vez que el Estado pone en marcha compensaciones en el mercado doméstico. En 2007, bajo la presidencia de Néstor Kirchner, el Gobierno aplicó un esquema de subsidios para las industrias alimentarias que utilicen granos en sus procesos de elaboración.

Los subsidios benefició a los productos derivados del trigo (harina, pan, fideos); maíz (proteínas animales como pollo, carne vacuna y cerdos); productos lácteos y aquellos derivados que tienen como base la soja y el girasol, como ocurre con los aceites, entre otros productos que componen la canasta básica.

El mecanismo que aplicaría, una vez más, el Gobierno sería similar al que funciona desde febrero en el sector de la industria aceitera. Se trata de un fideicomiso al que aportan todas las compañías exportadoras del subproducto vegetal para subsidiar el precio del producto en el mercado doméstico.

“El volumen de aceites envasados que será objeto de las compensaciones es de 29 millones de litros por mes, en una proporción mínima de ochenta por ciento de aceite puro de girasol”, detalla la Resolución Conjunta 1/2021 del Ministerio de Desarrollo Productivo y el Ministerio de Agricultura Ganadería y Pesca. En primera instancia, este se extinguirá el 31 de enero de 2022

La Voz

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