abril 20, 2024 10:38 am

Flavio Mendoza: “Stravaganza” cambió mi vida por completo

Hace falta mucho trabajo, resultados exitosos y permanentes, una buena estrella y carisma para que un artista y un espectáculo instalen su propia tradición.

Flavio Mendoza eligió Carlos Paz hace muchos años. Fue el bailarín estrella de Jorge Guinzburg cuando llevó el arte circense al escenario del teatro. En la hibridación necesaria de los estilos y códigos, Mendoza sumó y dejó entrever lo que poco después sería su gran oportunidad, una extravagancia para la época, costosa, desbordante, con aquadance, trapecios, destreza, ballet, música en vivo. El show sorprendió y elevó la media de la plaza veraniega. En diciembre de 2011 decíamos que Stravaganza y el teatro Luxor eran el regalo de Navidad.

Flavio conversa por teléfono, con pocas horas de descanso. A pesar de las largas noches de ensayo, su voz suena emocionada.

–¿Qué es “Stravaganza” para vos?

–Stravaganza cambió mi vida por completo. Lo digo en el monólogo del final del espectáculo. En 10 años puedo relatar toda mi vida. Fue un comienzo. Como un gran despertar, también por lo que fue para mucha gente. Hay chicos que hoy tienen 18 años, que están bailando conmigo, que me dicen que se hicieron artistas porque vieron el primer Stravaganza y les despertó la pasión. ¡Tenían 8 años! Imaginate lo que significa eso para mí. Y lo que significó para Carlos Paz.

A modo de ejemplo del impacto en la vida de la ciudad, comenta que una línea de hoteles puso su nombre en un salón. “Yo no entendía por qué. Me explicaron que cuando hice Stravaganza ellos se animaron a poner el hotel en Carlos Paz. Imaginate lo que ha generado. Me dio tranquilidad económica para sacar a mi familia adelante, para pensar en mí y poder ser papá, que fue lo que siempre quise ser. Todo tiene que ver con el corazón. No es un espectáculo más”.

También señala, con sentido del humor, que está físicamente “roto” porque decidió hacer el espectáculo 10 años después. “Decidimos hacer momentos de la saga, es decir, de cada Stravaganza: Water in Art; Estados del tiempo y Stravaganza tango (Sin reglas para el amor), más cosas nuevas. Estamos poniéndole todo. Si la gente viniese a los ensayos y estuviese con nosotros desde las 4 de la tarde hasta que nos vamos a las 6 de la mañana, se daría cuenta del esfuerzo, del trabajo, del amor. Es muy complejo. La gente se va a sentar a ver un espectáculo que fluye, pero hay una complejidad desde el agua, los hidráulicos, los técnicos. Es impresionante”, dice Flavio.

A la pileta

Mendoza vuelve a instalar la pileta en el teatro Luxor. Además de los trucos y de las acrobacias, comenta que ha trabajado la idea del humor de manera especial.

La diferencia con otras ediciones en las que cada humorista o comediante convocado puso su impronta, por ejemplo, Diego Reinhold (“Utilizamos el fuerte de cada artista”), es que esta vez el humor está a cargo de tres personas que Mendoza considera “increíbles” y que en el guion representan el pasado, el presente y el futuro de Stravaganza y de él mismo. Son Lula Rosenthal, Facundo Vivona y Celeste Campos.

“No unimos pedacitos de cada espectáculo. Hace casi dos años que estoy trabajando y pensando qué contar y qué decir. Estamos muy felices”.

Water in Art, Estados del tiempo y Sin reglas para el amor fueron los títulos que entrelazaron escenarios en Carlos Paz, en Buenos Aires y en Mar del Plata. Flavio se pierde en las fechas y en la simultaneidad que llegó a sostener durante varias temporadas consecutivas.

El coreógrafo recuerda que Water in Art se hizo todo un año en Carlos Paz, con Facundo Massei y con Maxi de la Cruz, mientras Flavio hacía Buenos Aires, con Lo lumvrise, los cómicos rosarinos.

“No paramos, yo no sabía ni cómo me llamaba. El primer año fue un suceso tan grande que la gente lloraba en la boletería porque no conseguía entrada. Los dejaban estar en el pasillo. Fue un fenómeno social lo que pasó con Stravaganza. A la semana de debutar no había entradas para el mes de enero. Decían de agregar una función más (hacíamos dos) y mi cuerpo no daba”.

–¿Qué recordás del debut, de la previa?

–Por un lado, le tenía muchísima fe, y por el otro, mucho miedo. Volví a sentirlo hace unos días. Veía tanta complejidad, tanto riesgo e inversión. Siempre se dice, es parte del folklore de la temporada, “yo voy a llevar esto”, “yo voy a llevar lo otro”. Esto no tiene comparación. No puedo compararme con ningún compañero que viene a hacer temporada en Carlos Paz o que va a Buenos Aires y a Mar del Plata. Por la complejidad. Le dije al elenco: “Este espectáculo no es para cagones”. En todo sentido: hay que ser un apasionado. No es sólo subirse a 20 metros de altura. A muchos de los artistas que estaban por irse a trabajar afuera, por la economía de nuestro país, yo los sostuve. Ellos quisieron hacer Stravaganza porque marcó algo importante en sus vidas. Y no por lo económico, porque no se puede comparar lo que se gana acá con lo que puede ganar un artista afuera.

Cuenta Flavio que sus colegas quieren vivir la experiencia de lo que fue Stravaganza porque los pone en un lugar como artistas en el que ningún otro espectáculo los puso. “Todos somos uno. Se lucen todos. Yo no soy la estrellita. Se lo digo: ‘Todos somos Stravaganza’. Ellos y el técnico que está atrás porque dependemos de él para que no nos pase nada. Es un gran equipo, estoy muy orgulloso. Disfruto cada momento. Es una joya”.

Vuelve con todo y más

“Cuando el espectador pague su entrada y se siente en la butaca, va a valorar mucho más lo nuestro, sobre todo porque estamos en un momento del país en el que es inviable hacer este espectáculo, con la entrada que vamos a cobrar. No podemos cobrar una entrada que la gente no va a poder pagar. Pero cumplimos 10 años”, dice Flavio, y describe este momento tan delicado en el mundo. La respuesta es una celebración, por varios motivos.

“No sé qué va a pasar el año que viene. No sé si mi cuerpo va a seguir resistiendo. Por la pandemia en la que estuvimos encerrados, después de las pérdidas materiales (no me victimizo), las pérdidas de la sociedad, si bien por suerte yo no perdí un familiar cercano, pero tanta gente ya no está… Vamos a hacer Stravaganza para decirle a la gente que se puede salir adelante. Esta temporada yo no vengo a ganar plata. Busco otra cosa en este momento”.

Para el aniversario, Mendoza reúne a cuatro integrantes del primer elenco. “Del primero, los últimos cuatro que estamos con vida (risas) somos Facundo Massei, Gisela Bernal, Lucila Juárez y yo. Somos los históricos con unos kilos de más. Queríamos que estuviera Noelia Pompa, pero tiene unos trabajos en España y no podía venir; Belén Pouchan está en Dubái. Traté que estuvieran porque tienen que ver con algo mío. Con Gisela somos la pareja que la gente siempre quiso ver. Ella pudo venir de Italia. Estamos todos acá por amor al arte y a la vida”.

Flavio, siempre agradecido, dice: “Carlos Paz nos dio tanto. Soy un luchador, lucho para que las cosas sucedan. Mi frase de cabecera es ‘los únicos sueños que no se cumplen son aquellos que no se sueñan’. Para mí volver a hacer este espectáculo es un gran sueño. Carlos Paz va a ser la gran ciudad de la temporada de verano”.

Al final de la charla, comparte un momento muy personal que lo define todo. “Se abre la tapa del escenario y mi hijo dice ‘¡es una pileta!’. Él nunca me había visto en Stravaganza. Él canta las canciones de los otros espectáculos y conoce a todos los artistas, pero no conoce Stravaganza. Fue a un ensayo, no lo llevo mucho porque ensayamos de noche, y descubrió la pileta. ‘Me quiero meter con ti’, me dijo. Me lloré todo”, dice de Dionisio, que tiene 3 años y medio.

“Este espectáculo es un canto a la vida. La gente se va a sorprender mucho”, concluye el bailarín.

Mirá el tráiler de Stravaganza 2011/2012

Para ver

Stravaganza. Con Flavio Mendoza, Gisela Bernal, Facundo Mazzei, Lucía Juárez, Lula Rosehntal, Facundo Vivona y Celeste Campos. Funciones: de miércoles a domingo a las 21.30 y a las 23.30 en el teatro Luxor (Av. Libertad 211). Entradas, desde $ 1.500. Por Autoentrada.

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