abril 15, 2024 4:25 pm

Condenado por el asalto de la catana, ahora irá a juicio por matar a un chico en un siniestro vial

La madrugada del 10 de abril de 2015, un domicilio de barrio Cerro Norte, en la zona noroeste de la ciudad de Córdoba, se iba a convertir en el epicentro de uno de los episodios delictivos más resonantes de los últimos tiempos. Un vecino que era sometido a una brutal golpiza por parte de un grupo de al menos cuatro ladrones que habían copado su vivienda logró tomar una vieja espada tipo catana, que tenía colgada de adorno en una pared: la inédita defensa puso en fuga a los delincuentes, que, si bien intentaron dispararle, no lograron que se accionara el arma de fuego que llevaban.

Tres de los asaltantes terminaron con severas heridas en sus brazos, lo que permitió que la Policía lograra detenerlos. Las imágenes de los jóvenes ensangrentados cuando eran atendidos en el Hospital de Urgencias pronto comenzaron a viralizarse entre los celulares de los cordobeses y el caso rápido captó la atención de todo un país.

En marzo de 2017, la Cámara 8ª del Crimen de la ciudad de Córdoba condenó a aquellos violentos ladrones: Gabriela Yvonne Loyola (de entonces 31 años) recibió tres años de prisión efectiva, con libertad condicional por haber cumplido ya 10 meses de encierro; Ian Carim Mena (21), cinco años y medio de prisión, unificados en seis años y medio por una condena anterior; Maximiliano Andrés Peralta Muñoz (27), cinco años y siete meses de prisión, y Osvaldo Maximiliano Moyano (26) y Juan Cruz Tolosa (22), cinco años y siete meses de cárcel.

Pero Tolosa nunca cumplió la condena en su totalidad. Regresó a la calle en agosto de 2018, o sea que estuvo preso tres años y cuatro meses: se benefició del estímulo educativo que prevé la ley 24.660 por terminar el colegio secundario en la cárcel.

Tolosa otra vez detenido

A más de seis años y tres meses de aquel asalto que lo llevó tras las rejas, el joven que ahora tiene 26 años está otra vez está en prisión. Fue detenido acusado de ser el conductor de un Renault 12 rojo que se fugó tras chocar con una moto entre Cerro Norte y Villa 9 de Julio, siniestro vial que se cobró la vida de Ramiro Paredes (12), el 9 de julio de 2021.

La reconstrucción judicial que llevó adelante el fiscal de feria Juan Pablo Klinger junto con policías de Accidentología Vial, de la Dirección General de Investigaciones Criminales de la Policía, indica que esa noche Ramiro estaba en la casa de sus abuelos, ya que había pedido quedarse a dormir. En ese momento, llegó en moto un amigo de un tío del niño, Augusto Valdez (20), quien le prestó el rodado Honda Biz 110 para que salieran a dar una vuelta juntos por allí cerca. Valdez tomó el mando y Ramiro se sentó atrás.

Al toparse con varios baches en esa cuadra de Piedra Labrada, Valdez intentó esquivarlos, instante en el que se encontró de frente con el Renault 12 rojo. El trabajo de campo policial logró establecer que el vehículo iba sin luces, en medio de la noche, y que no se produjo un choque frontal, sino que un toque entre ambos hizo que los dos ocupantes de la moto cayeran al suelo.

Traumatismos

Ramiro sufrió un fuerte traumatismo de cráneo que le costó la vida en el Hospital de Niños, en el que alcanzó a ser internado. Valdez fue asistido en el hospital Elpidio Torres y los médicos constataron que había sufrido diferentes lesiones, ninguna de gravedad.

Lejos de frenar para ayudar, quien manejaba el Renault 12 rojo nunca se detuvo y desapareció de allí. En medio del dolor, la familia de Ramiro, con su padre Héctor a la cabeza, comenzó a realizar diferentes manifestaciones para pedir que la Justicia encontrara al conductor prófugo.

Elevan el caso a juicio

El caso de Ramiro fue elevado a juicio. Sus padres piden la “pena máxima”.

“Pido la pena máxima. No puede estar en la sociedad una persona así. El daño que nos hizo a nosotros es eterno. Tolosa ya ocasionó otros daños”, dijo Héctor, padre de Ramiro, a El Doce.

La Voz

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