enero 30, 2023 4:08 pm

Causa Blas: desgarradores testimonios y fuertes críticas a la Senaf y otras áreas del Gobierno

Una de las tías de Valentino Blas Correas (17) declaró este martes en el juicio por su crimen y criticó con dureza a áreas del Gobierno de la Provincia de Córdoba, en especial a la Secretaría de Adolescencia, Niñez y Familia (Senaf) porque “se llena la boca con los sistemas de promoción de derechos” de los niños pero “no hizo nada” en este caso.

Declarando como testigo, la psicóloga Gabriela Alejandra Correas (hermana del papá del adolescente asesinado) preguntó “¿Dónde está” la Senaf, y señaló que en este juicio debería estar “asistiendo a las víctimas”. Señaló que la dependencia “se llena la boca con los sistemas de promoción de derechos”, pero no hizo nada en este caso.

La mujer atacó a la dependencia porque “nadie por oficio” hizo algo “por una familia desamparada”. También cargó contra la Oficina de Asistencia a la Víctima, la ministra de la Mujer Claudia Martínez y la defensora de Niños, Niñas y Adolescentes Amelia López, por la falta de acción.

La parte más álgida de su declaración fue cuando se refirió a los pesares que vive su hermano, Blas Fernando Correas, ante “la masacre que cometió este gobierno con su hijo”.

La mujer se quejó por los dolores de su “queridísimo hermano”, quien la madrugada del crimen sufrió una descompensación y quedó tendido en la vereda de la Jefatura de Policía, boca abajo y sin que nadie pida una ambulancia.

Gabriela Correas aseguró que los policías que no les permitían ingresar al edificio no tuvieron el gesto de llamar a una ambulancia. “Nadie dijo ‘venga, familia’, nadie nos vino a contener, a decir ‘¿qué pasó?’… nos trataron como delincuentes, no como víctimas”, completó la tía de “Blasito”.

Al referir que los policías “no hicieron nada”, agregó que “las leyes están hechas para la miércoles, porque no se puede ejecutar un protocolo” donde hay “una familia que ha perdido un hijo”. Luego, cargó contra la fuerza de seguridad, indicando que no cumple con su función de proteger a la gente.

Desde el comienzo, el fuerte testimonio de Gabriela Correas fue duro. Cuando le ofrecieron al inicio un vaso de agua, aclaró que eso no iba a hacer que se le pase la emoción.

Luego, le insistieron que se incorpore y se pare para ver a la cara a los acusados. Ella lo hizo, a duras penas, y les exhibió una remera con inscripciones de la lucha de Justicia por Blas y posteriormente les dirigió un gesto inconfundible: con una mano, les hizo la cruz a los policías acusados.

Arrepentida de esto, pidió disculpas y comenzó su declaración. Cuando finalizaron las preguntas de las partes, algunas de las cuales fueron escuetas para no incomodarla, le indicaron que ya había terminado su declaración y que si lo deseaba podía agregar algo. Ella tomó su lugar y dijo: “Yo voy a hablar porque soy víctima”.

En ese momento, aprovechó para lanzar más críticas. Dijo que la Provincia debería adherir a la ley nacional de víctimas que “está vigente desde 2017″. En este punto, indicó que si hubieran tenido asistencia, ella y sus cuñadas, no tendrían que haber estado en una sala (de testigos) llorando y sin una psicóloga que las asista.

Finalmente, dijo a viva voz: “Existe la ley 26061 -de Protección Integral de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes- y les pido a los abogados que la lean”. En ese momento también indicó que pidió “auxilio” a Amelia López y a la licenciada Claudia Martínez y reclamó trabajo “con los organismos”.

Dolor de familia

En el inicio de la audiencia 12ª, declaró en primer término Romina Laciar, la hermana de Soledad, madre de Valentino Blas. Al final, lo hizo Florencia Moriconi, pareja de Blas Fernando (papá de la víctima). Entre ambas, relataron los pesares vividos durante la madrugada del asesinato, la falta de consideración de los policías y el dolor familiar ante la ausencia del adolescente de 17 años.

Romina comentó que Juan Cruz Camerano Echevarría le comentó al llegar a la escena donde estaba el Argo que los policías no le habían dejado auxiliar a Blas. Luego, la testigo dijo: “Esta desgracia marcó mi familia” y puso especial énfasis en sus padres, los abuelos de Blas.

“Con Blasito se fue una parte de todos. Tengo mis hijos, que los amo, tengo mis sobrinos… pero el dolor es muy fuerte”, señaló la tía del adolescente asesinado.

A su turno, Florencia Moriconi, la pareja de Blas Fernando, relató los pesares que vive el padre de “Blasito” desde su muerte. La mujer indicó que está hiperactivo, que tiene problemas para dormir, que cuando duerme se escucha un lamento y que su vida “es terrible”. “La vida de Blas (Fernando) a partir de este hecho es una pesadilla”, comentó la testigo.

“No duerme hace dos años”, completó la pareja de Blas Fernando. Al finalizar su testimonio, la mujer lanzó una frase significativa: “Cuando uno pierde un ser querido, que parte… antes de hora, se siente muy solo”.

Testigos esperados

Entre las novedades surgidas de esta audiencia del juicio por el crimen de Valentino Blas Correas (17), se fijó para este miércoles a las 9 la presencia como testigo de la jefa de Policía Liliana Zárate Belletti.

De igual modo, el tribunal anunció en acuerdo con las partes de este debate que el 26 de octubre deberán presentarse los dos testigos más esperados, el comisario mayor Gonzalo Cumplido y el exministro de Seguridad Alfonso Mosquera, en ese orden.

La comisario general fue solicitada por la fiscalía dentro del bloque integrantes del área Comunicaciones de la Jefatura de Policía, que al momento del crimen de Blas tenía como jefa a Zárate Belletti. Ese sector fue clave en la coordinación del operativo que se estableció a partir de irradiarse la persecución de los ocupantes del Fiat Argo que luego fue baleado por los cabos 1° Lucas Damián Gómez y Javier Catriel Alarcón.

De igual modo, también surgió de esta audiencia la programación del testimonio de Cumplido y de Mosquera para el mismo día, el miércoles de la semana próxima, a partir de las 9. Ambos exfuncionarios han formulado versiones diferentes de su actuación y de la relación de ambos en el tratamiento de la crisis generada por el asesinato de Blas.

A partir de esto, teniendo en cuenta que ambos van a la Cámara 8ª del Crimen el mismo día, hasta podría surgir un careo entre ambos.

La Voz

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