enero 31, 2023 7:35 am

Inmuebles usados al blanqueo: qué impacto podría tener en la actividad

Cuando se pensó y presentó la Ley de Incentivos a la Construcción Federal Argentina y Acceso a la Vivienda, la finalidad fundamental era reactivar el sector de la construcción privada y toda la cadena de valor, a la vez generar una recuperación de puestos de trabajo. “Así, en ese momento no se incorporaron los inmuebles usados al blanqueo, ya que esas propiedades ya construidas en un contexto de depreciación del peso y con alta inflación podían llegar a conspirar contra la idea inicial, esto es, tentar a los inversores para invertir en emprendimientos en pozo y/o en etapa de construcción con el ciclo virtuoso descripto”, explica Luis Lumello, presidente de la Delegación Córdoba de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco).

Hoy, con un mercado todavía deprimido, habría que evaluar la conveniencia de sumar al blanqueo la adquisición de propiedades destinadas a uso propio o para alquilar, tal como está previsto incorporar a la Ley 27.679 según la iniciativa enviada por el ministro de Economía Sergio Massa al Congreso Nacional en el presupuesto 2023.

“Habrá que esperar su reglamentación, pero seguramente disparará muchas consultas y será muy bien recibida por el sector inmobiliario, que tiene una cartera importante de propiedades usadas a la venta”,

evalúa el directivo.

A la expectativa

“Ante fallidas intenciones de blanqueo por parte del Gobierno nacional que no tuvieron una gran adhesión (por errática comunicación o en algunos casos por imposibilidades en función de los requisitos solicitados), consideramos que una apertura hacia la compra de inmuebles usados con ese destino implicaría no sólo una mayor adhesión sino también un incipiente dinamismo del mercado inmobiliario”, plantea Agustín Tea Funes, presidente de la Cámara de Corredores Inmobiliarios de la Provincia de Córdoba (Cacic).

Hoy, de la cartera de propiedades que tiene una inmobiliaria promedio en Córdoba, sólo entre un 10 y 15 por ciento aproximadamente corresponde a inmuebles a estrenar o en construcción. A modo de ejemplo: por cada departamento en venta a estrenar en Nueva Córdoba, se estima que existen al menos entre siete y ocho departamentos usados. En ese marco, resulta interesante debatir sobre el uso que se podría dar a las unidades a adquirir o si se puede disponer libremente de ellas: por ejemplo, si es necesario usufructuarlas como viviendas, si hay que inyectarlas dentro del mercado de alquileres o por cuánto tiempo se deben mantener dentro del patrimonio.

“Que el dinero que los argentinos tienen en guarda (y sea legítimo y no proveniente de malas actividades) se movilice para adquirir bienes de inversión tangibles como los inmuebles sería una excelente noticia. Lo que parece interesante de la propuesta es que pueda generar un círculo virtuoso de un mercado muy castigado, como es el de la compraventa de inmuebles. De esta manera, aquella persona que vende su propiedad usada por este sistema de blanqueo lo puede hacer para renovarse y comprar un inmueble a estrenar o en construcción, cuestión que motivaría a la industria y generaría más desarrollo y trabajo”,

concluye Tea Funes.

La Voz

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