febrero 6, 2023 4:05 am

Fernando Colunga asegura que la versión mexicana de “Historia de un clan” está “recargada y potenciada”

Con una extensa trayectoria en televisión que le valió el título de “galán de telenovelas” (fue protagonista de Marimar, María la del barrio, La usurpadora y más), Fernando Colunga Olivares regresa a la pantalla con un rol que se ubica en las antípodas del estereotipo al que nos tenía acostumbrado.

De la mano de Telemundo Streaming Studios y Underground Producciones, Colunga desembarcó este 4 de noviembre en Netflix junto a la miniserie El secreto de la familia Greco, adaptación de la ficción argentina Historia de un clan, inspirada en la historia real de la familia Puccio.

“Década de 1980 en Jalisco, México. La historia se centra en los Greco, quienes bajo la fachada de ser una familia tradicional esconden ser un clan de delincuentes que secuestra, tortura y asesina a sus víctimas si no consiguen el rescate en efectivo. La banda está encabezada por Aquiles Greco (Colunga), un oficial retirado que es disciplinado y autoritario, dispuesto a lo que sea para mantener el estatus de su familia. Marta Ochoa (Lisa Owen), su esposa, es una mujer ambiciosa quien pertenecía a una clase social ‘acomodada’ y fue la llave que le permitió a Aquiles acceder a ciertos círculos de poder y prestigio. Producto de la fuerte crisis económica desatada por el gobierno saliente, la empresa familiar se vio afectada y la fortuna Ochoa empezó a transitar un camino descendente.

La necesidad de Aquiles por no perder su estatus y seguir ‘perteneciendo’, para darle a su familia un apellido que siga siendo digno de respeto, irá revelando su falta de prejuicios. Es este el momento en que no duda en apelar a métodos delictivos para lograr su objetivo.

El matrimonio tiene cuatro hijos: Darío, Sabrina, Abril, y Andrés “Andy”, el hijo ejemplar y gran ‘carnada’ de Aquiles para acceder a las víctimas”, adelanta la descripción oficial.

La serie fue filmada en Argentina por los mismos creadores que estuvieron detrás de Historia de un clan, pero sus protagonistas son diferentes y la trama presenta algunos “giros” novedosos con más puntos de diferenciación que los que uno imaginaría tras leer su sinopsis.

“Creo que esta propuesta va a ser muy atractiva para la gente porque se va a encontrar con una historia, si así valiera el término, recargada y potenciada”, confiesa Colunga en diálogo con VOS y agradece a los creadores por la “profundidad” y “actividad” que le dieron a su personaje.

“La gran ventaja de esta serie es que la pluma que tenemos es la misma de Historia de un clan, pero le dieron otra dimensión. En el caso de mi personaje, por ejemplo, rebasó el punto de manipulación que él usaba, para tomar un rol más activo. En la vida real no se comportaba así, él era un gran manipulador pero no ejecutaba las cosas. Aquí tiene otra dimensión, otro tipo de características. No te podría decir si esto es mejor o peor”, explica Colunga al mismo tiempo que confiesa que no le teme a las comparaciones porque ambas series son “trabajos de calidad en diferentes propuestas”.

–¿Cómo te llega esta propuesta? ¿Se sintió un desafío el hecho de asumir un rol con una génesis muy diferente a los que venías trabajando en televisión?

–Recibí la invitación del señor Marcos Santana, platico con él, me dice: “Es una serie muy interesante, dame tu opinión”, y yo le dije: “Oye, me encanta”, pero nunca pensé que me la iba a proponer. Cuando me pregunta si me gustaría hacer el personaje de Aquiles mi primera reacción fue: “primero habría que preguntarle con Sebastián (Ortega) para ver si quiere”, y ahí me dice que él también quería que yo lo haga. Desde ese momento lo tomé como un compromiso muy fuerte. Tuve que hacer una pausa, pensar si de verdad iba a poder meterme en esos zapatos. Me puse a ver el trabajo de Pablo (Culell) y el de Sebastián (Ortega), la parte visual, para poder entender su lenguaje, cómo cuentan las cosas y cómo las reflejan. Obviamente fue un reto de esos que no te deja ni dormir, pero estoy muy emocionado.

Sobre ponerse en la piel de un personaje que lo aleja de su rol de galán, Fernando apunta que es algo que estaba “pidiendo hace tiempo”.

“En teatro hago otras cosas, pero venía pidiendo poder dimensionar mi expresión hacia el público de otra forma en televisión. Pero es muy difícil que alguien quiera jugar contigo ese rol, por lo distante que es a ti y porque estamos acostumbrados a ver a la persona siempre de la misma manera. Te ven con una carrera consolidada y muchos no tienen la confianza de ofrecerte otras cosas pensando que tu primera reacción va a ser de rechazo. Pero en mi caso, todo lo contrario. Me interesa darle al público cosas que lo divierta, lo sorprenda, lo enganche y le guste. Mi única duda antes de tomar este rol fue si yo iba a poder llenar los zapatos de un personaje tan grande”, confiesa.

Por el contexto socio-histórico en el que se desarrolla, y por las características de sus protagonistas en la vida real, la historia del Clan Puccio tiene un fuerte ADN argentino, pero pese a ello Fernando apunta que, si se analiza un poco, también “es una historia muy universal”.

“Sucedió en Argentina, sí, pero este hombre podría haber caído en cualquier otro país. Con lo que se juega en El secreto de la familia Greco, independientemente del aquí y ahora que se vivía en Argentina, es con el tema de la familia. Desde ese aspecto creo que es una historia muy universal. Cuando llegué a Buenos Aires para grabar y veo el set principal de la casa y cómo se reproduce el México de los años 80, empezás a ahondar un poco más y te das cuenta de que a veces estamos muy distantes como países, pero muy cerca en cuanto a costumbres, formas de vivir y maneras de relacionarnos”, reflexiona.

La Voz

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