febrero 5, 2023 11:56 am

Italia: suspenderán los planes sociales de las personas que rechacen ofertas de trabajo

Giorgia Meloni, flamante primera ministra de Italia, presentó una serie de reformas destinadas a disminuir el gasto público y achicar el déficit fiscal, tal como prometió durante la campaña que culminó en su victoria electoral.

Una de los cambios que podría producirse es la modificación del Reddito di Cittadinanza, o renta de ciudadanía, uno de los subsidios estatales que más beneficiarios tiene en todo el país.

En un discurso pronunciado frente al Parlamento, Meloni dijo que “para los que pueden trabajar, la solución no puede ser la Renta de Ciudadanía”.

De acuerdo con la prensa local, el Reddito no se suspenderá, pero habrá más condiciones para acceder al beneficio. Inicialmente, la renovación será por períodos cada vez más cortos y no será vitalicia. El importe disminuirá con el paso de tiempo y quedará suspendido de forma permanente para quienes rechacen ofertas de trabajo.

Claudio Durigon, subsecretario de Trabajo, habló con el Corriere della sera e introdujo las nuevas modificaciones. “La subvención no puede ser vitalicia. Hay que fijar un plazo más allá del cual no se puede ir, un poco como con el Naspi”, señaló refiriéndose al Nuevo Seguro Social de Empleo, que tiene un plazo máximo de 18 meses.

Hasta el momento, el Reddito di Cittadinanza se abona hasta que los beneficiarios encuentren un empleo. El principal cambio entonces radicaría en que se convertirá en un subsidio con duración máxima.

De acuerdo con el funcionario, “tras los primeros 18 meses de Reddito, podríamos seguir como máximo otros dos años y medio, pero con un desplazamiento”. Esto significaría que el importe se reduciría con el paso del tiempo.

La propuesta del nuevo Gobierno es que, una vez que pasen 18 meses, el beneficiario que no consiguió trabajo sea suspendido y deba iniciar un curso de políticas activas de empleo que durará seis meses. Allí, el ciudadano podrá acceder a cursos adaptados a su perfil y a los requerimientos de las empresas.

Durante los seis meses que dure el curso, el beneficiario recibirá asistencia a través del Fondo Social Europeo. Si después del curso tampoco consigue trabajo, deberá esperar al menos seis meses para solicitar de nuevo la prestación, aunque con un recorte del 25% y por el plazo máximo de un año. En este período de tiempo, es obligatorio continuar con la formación.

Si el beneficiario no consigue trabajo después de estos doce meses, la Renta será suspendida por otros seis meses. Después podrá pedirla por última vez, “sólo durante seis meses y por una cuantía recortada en otro 25%. Es decir, se llevará la mitad de lo que se llevó al principio”.

“Pensamos que el sistema ya no debe ser gestionado de forma centralizada sino sobre el terreno por los municipios, que conocen mejor las situaciones reales de pobreza”, añadió Durigon.

El gobierno calcula ahorrar “cuando sea plenamente operativo, es decir, al final del proceso, al menos 3.000 millones de euros. Pero ya de entrada, con la suspensión y el recorte del 25% de la subvención, unos 1.200 millones de euros, sin contar el ahorro con los controles”.

De acuerdo con el funcionario, ese dinero se utilizaría “para reforzar las intervenciones hacia los verdaderos pobres y luego introducir la Cuota 41, es decir, la posibilidad de jubilarse tras 41 años de trabajo”.

El gobierno de Meloni, por ahora, busca garantizar “un subsidio digno a los que realmente no pueden trabajar y, en algunos casos, mejorándolo. Pensemos en los discapacitados”, cerró.

Italia: buscan reducir el déficit fiscal y ordenar las cuentas públicas

El objetivo de la administración Meloni es mantener el orden fiscal regresando a un déficit del 3% en 2025, acorde con el límite tradicional de la Unión Europea, que ha sido suspendido temporalmente en el marco de la crisis energética.

Del mismo modo, se buscará reducir la deuda pública, la cual actualmente representa un 150% del Producto Bruto Interno (PBI).

Los italianos se ven especialmente afectados por el encarecimiento del costo de vida, con una inflación que en octubre fue del 11,9% anual.

Una situación similar se vive en Alemania, país que registra una inflación del 10,4% anual, récord en 70 años, según publicó la agencia DPA.

Allí los bancos de alimentos registraron un aumento del 50% de sus asistentes desde principios de este año, según comunicó la organización que las agrupa, Tafel Deutschland.

“La gente tiene grandes temores y preocupaciones existenciales sobre cómo pagar la comida, la vivienda, la calefacción”, declaró el presidente de la organización, Jochen Brühl.

La situación no sólo afecta a las personas de menores ingresos: casi tres cuartas partes de los alemanes están preocupados por una posible recesión económica y ajustan en consecuencia su comportamiento de compra.

La Voz

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