febrero 6, 2023 3:50 am

El comercio de Córdoba tiene bajas expectativas de que el consumo repunte este año

El 2022 se destacó por ser el primer año con una fuerte normalización de las actividades en el país tras la pandemia por coronavirus. Y uno de los sectores que se proponía avanzar y ponerse en frente de la reactivación fue el comercio. Entre la flexibilización en el uso de barbijos y la eliminación del distanciamiento en lugares cerrados, el horizonte parecía ser de crecimiento.

Sin embargo, durante el año pasado el sector comercial cordobés no logro alcanzar los niveles de rendimiento que tenía en los años previos a la pandemia de Covid-19.

Según datos de la Cámara de Comercio de Córdoba (CCC), durante todo el año hubo retracción de ventas. En ese período hubo un repunte alrededor del mes de julio, cuando se dio la asunción de Sergio Massa como ministro de Economía de la Nación. Aunque pasado ese auge, las unidades vendidas volvieron a disminuir.

Desde la entidad mercantil afirman que 2022 no fue un buen año y que las perspectivas para 2023 no son del todo alentadoras si no hay un cambio de rumbo.

Qué pasó el año pasado

Si se realiza una comparación entre 2021 y 2022, en Córdoba el nivel de ventas fue inferior y el valor del ticket promedio también disminuyó.

Esto es lo que el sector define como su problema principal: la pérdida del poder adquisitivo de los cordobeses, cuyo origen –explican desde la CCC– es la inflación.

“La emisión monetaria si bien genera movimiento, también genera pérdida de poder adquisitivo para los ciudadanos. Entonces, al final, el efecto no es positivo porque desencadena que la gente gaste cada día menos”, señala José Viale, presidente de la Cámara.

Otra variable que impacta es el empleo de la población, aspecto que ha tenido avances aunque con particularidades que no lo terminan de definir como algo positivo.

Desde la CCC, señalan que en 2022 aumentó el empleo, aunque un dato importante es que este se caracteriza por ser “de baja calidad, en modalidad monotributista y/o de régimen informal”.

Según un estudio de YO Universal, especialistas en investigación de mercado y tendencias, seis de cada 10 argentinos considera que este año será más difícil que 2022, siendo las principales preocupaciones la inflación, el desempleo y la inseguridad.

“Es cierto que los niveles de empleo no sólo se han estabilizado a niveles prepandemia, sino que inclusive han aumentado un punto y medio aproximadamente. Pero el empleo es de baja calidad”, apunta Viale.

Perspectivas para el 2023

“En pocas palabras, no vemos una buena perspectiva para este 2023 si las cosas siguen como están”, advierte Viale. La apertura de la entidad apunta a que debería haber cambios en el rumbo y medidas económicas para atacar la situación desfavorable.

A una semana del inicio del año, la Cámara de Comercio afirma que no se espera un panorama positivo: “Advertimos que desde el Ministerio de Economía no hay un programa para atacar el problema de la inflación”, entienden.

“El Estado también recurre a viejas recetas que nunca han dado resultado, pero que son muy perjudiciales para el comercio, como son los programas de precios, que no hacen más que tergiversar la actividad comercial”, apunta el presidente de la CCC.

A todo esto se suma la situación de Europa, a partir de la de la falta de energía por la continuidad de la guerra entre Rusia y Ucrania, lo que también repercutiría en el país.

En este marco, desde la entidad comercial cordobesa se buscará aplicar medidas y estrategias que acompañen a los comerciantes durante el año: “Estamos estudiando y analizando permanentemente la situación, tanto con los datos que nos brinda la realidad, los oficiales y los propios de la cámara”, destacaron.

Las tendencias en un mundo globalizado

Un informe publicado por Accenture, compañía especializada en empresas y tecnología, llamado “Life Trends 2023″ identifica cinco movimientos a nivel global en el comportamiento humano que darán forma a los negocios, la cultura y la sociedad este año.

El primer punto del estudio destaca el papel de la permanente crisis en la vida del individuo. “No tiene que ver con una visión derrotista del mundo, sino entender que vivimos de modo complejo con situaciones difíciles, como fue en su momento la pandemia o pueden ser las guerras o la inestabilidad económica”, explica Ezequiel Arslanian, Líder de Accenture Song en Hispanoamérica.

En ese sentido, las personas toman diferentes roles y los consumidores deben ser vistos de manera más holística.

A su vez, el mundo en que vivimos –desde la mirada de Accenture– genera fragilidad y sensación de inseguridad y lo que los consumidores buscan es resguardo, compañía y confianza. Esa búsqueda es la segunda tendencia de este análisis.

El mundo virtual ha permitido encontrar lugares de empatía, gente parecida e intereses comunes.

Por eso, la generación de comunidades será uno de los mecanismos claves este año, una tendencia que se viene arrastrando con la explosión de múltiples plataformas de internet. El crecimiento de plataformas conforme a intereses, ya sean sociales, de gaming, de lectura, dan a los individuos ese sentido de pertenencia.

“Si bien es insipiente, la idea del metaverso tiene la intención de dar un paso más en el mundo de las comunidades”, afirma Arslanian.

Otras de las tendencias apuntan a la importancia de generar ciertos valores intangibles del trabajo presencial y la incorporación de la inteligencia artificial como un motor para la innovación.

La tecnología de la mano de los consumidores

En 2023, la modalidad de comercio “online” se seguirá complementando las tiendas físicas del Centro y barrios de Córdoba. La irrupción de la tecnología en el consumo tiene sus puntos positivos. “Las distintas metodologías de pago han sido de mucha utilidad para el comercio y han servido para lograr una mayor eficiencia y facilidades para los clientes”, según Viale.

En ese marco, l directivo destaca la figura de la tienda física, y no se proyecta su desaparición. Por el contrario afirma que es insustituible y que no se tenderá a bajar costos a partir de la disminución del empleo, sino que se implementarán otras estrategias.

Esta cuestión se complementa con la quinta tendencia augurada por Accenture: la transparencia y la confianza en las experiencias de marca están disminuyendo rápidamente. Esto se da a partir de que los usuarios tienen cada vez menos control del acceso que tienen las empresas a sus datos.

Esa cuestión podría cambiar en este año, las carteras digitales que contienen tokens, que representan métodos de pago, DNI y tarjetas de todo tipo permitirán a las personas decidir cuántos datos comparten con las marcas y así limitar el acceso.

“Hay una preocupación muy grande con esa información, que damos sin ser consciente de la cantidad. Por eso, todo tiende a proteger esos datos y a devolverlos para que cada uno los maneje y no las empresas”, cierra Arslanian.

La Voz

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