enero 27, 2023 12:18 pm

Para Burlando, Máximo Thomsen y los rugbiers se “han hundido” con sus “inventos y mentiras”

Fernando Burlando, abogado de los padres de Fernando Báez Sosa, dijo este lunes por la tarde que con la declaración de Máximo Thomsen “se ha hundido él” y “todos sus compañeros”, y consideró que la versión de los hechos que contuvo “inventos” y “mentiras”.

“Lo que dice que él vio está solo en su imaginación”, opinó esta tarde el letrado al retirarse del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Dolores, a cargo del debate.

“Es insólito. Nunca vi algo así. Se ha hundido él y ha hundido a todos sus compañeros”, señaló Burlando y consideró que la actitud de Thomsen (23) “es una cobardía total”.

Fernando Burlando habló sobre las declaraciones de Máximo Thomsen

Para el letrado, la declaración de casi una hora del este acusado no tuvo “baches” sino que fue “un pozo completo, con inventos y mentiras”.

Y agregó: “No puede inventar lo que quiere. Lo que él dice no condice con lo que está en los videos. ¿O no vieron los videos o no leyeron la causa? Me parece la peor estrategia que vi”.

Burlando criticó que los acusados”no se atreven ni a decir lo que hicieron” y los calificó de “verdugos”.

“A Fernando lo mataron de una manera cobarde, por la espalda”, concluyó.

Más temprano, durante el cuarto intermedio, Burlando se refirió a las declaraciones de Juan Pedro Guarino, sobreseído en la causa; y Tomás Colazo, testigo presencial del crimen.

“Estos testigos fueron tremendamente contundentes. No nos olvidemos que son testigos de la defensa. Ni los propios amigos pueden hablar bien de ellos”, dijo el letrado y añadió que para él “hubo muchas contradicciones” en sendos relatos, aunque aclaró que no pedirá que sean imputados por falso testimonio.

“Estamos tratando de darle agilidad en las diligencias. Si empezamos a pedir falso testimonio a cada uno sería imposible”, manifestó.

Sin embargo, Burlando destacó que Guarino tuvo “una actitud seria” en su declaración, la cual “fue importante para identificar a casi todos los partícipes del asesinato”.

“Entendimos que su participación fue muy favorable y positiva”, describió el abogado.

Además, Burlando hizo mención a que ambos testigos “son muy amigos” de Luciano Pertossi, otro de los acusados y que, por eso, “es difícil señalarlo” en la escena del crimen.

“A Luciano Pertossi lo ubicó en el lugar del hecho el doctor Laborde, los testigos y el comisario de Gesell”, afirmó el letrado y adelantó: “En el momento de las alegaciones haremos un pequeño seguimiento de cada uno de los acusados.”

También habló Hugo Tomei, el abogado de los acusados

El defensor de los ocho rugbiers acusados del crimen de Fernando Báez Sosa consideró a la de este lunes como “una jornada más” del juicio, aunque dijo que “es importante porque el tribunal ha escuchado a (Máximo) Thomsen”.

Al retirarse de los tribunales de la ciudad de Dolores tras una extensa audiencia en la que declararon varios testigos y que culminó con la exposición del rugbier acusado, el defensor Hugo Tomei se abstuvo de hacer apreciaciones sobre los elementos incorporados al juicio, ya que, dijo, “el proceso es dinámico y cada declaración va surgiendo de acuerdo a como se presenta el caso”.

“Es información y refutación, información y refutación para que el tribunal pueda dictar la sentencia más justa posible”, concluyó.

Máximo Thomsen declaró durante el juicio por el asesinato de Fernando Báez Sosa

Máximo Thomsen, el rugbier acusado de propinar la patada que acabó con la vida de Fernando Báez Sosa, pidió declarar este lunes en el juicio luego de escuchar el testimonio de su propia madre.

“Quiero pedir disculpas porque jamás en la vida se me hubiese ocurrido matar a alguien. Escuché varias cosas sobre mí varios años. No reconocía por qué generaban tanto odio hacia mi persona, yo jamás en la vida tendría esa intención”, dijo el joven de 23 años.

“Es algo que nunca en la vida hubiese buscado. Jamás en la vida hubiese sido mi intención. Quería hoy en este lugar dar la realidad de lo que pasó eso día, esa noche”, añadió.

“¿Dónde estaba parado cuando se inició la pelea?”, le preguntó el fiscal.

“Por lo que vi en los videos, caminando con alguno de mis amigos. Tuve que mirar los videos porque por el alcohol y la asfixia (en referencia a la llave aplicada por los patovicas de Le Brique) no recordaba. Miré para el costado y vi un grupo grande de chicos como que se iba a enfrentar con mis amigos. Cuando llego a la ronda y, se abre, siento un golpe en la cara”, respondió.

Thomsen habló sobre la jornada fatal. “Nosotros nos levantamos como a la una de la tarde, después de una noche que quisimos salir y no pudimos. Pero como estábamos ente amigos y con mucha gente conocida de Zárate que había en la zona, decidimos salir”, declaró. El joven contó que ese día llenaron heladeritas con alcohol para llevar a la playa. “Cuando se estaba haciendo de noche ya estábamos medio mamados”, dijo.

Máximo Thomsen declaró en el juicio por el asesinato de Fernando Báez Sosa

“Seguíamos tomando y como a las tres y media, cuatro decidimos ir al boliche para poder entrar y no perdernos al artista. Yo fui el primero que entré y fuimos directo la barra a canjear la consumición. Había mucha gente. Había tanto movimiento que se volaba el vaso. Nunca saqué el celular”, continuó en su relato.

“Me acuerdo que en una ocasión yo digo ‘por favor basta de empujar’ y siento que alguien me responde ‘estamos todo en la misma’. Cuando termino de decir eso me empuja alguien, me doy vuelta y era un amigo, que tenía un chichón”, recordó.

Thomsen contó que, tras ver a su amigo con un chichón, lo sacaron del boliche. “Me preguntaron si era el amigo y me sacaron a mi también. Me agarran de atrás, sentí presión muy fuerte. Me asusté. Traté de sacar las manos porque me estaban asfixiando. En eso escucho ‘llévenlo a la cocina que los cagamos a palo’. Cuando estoy por pasar por el pasillito siento que me pegan dos piñas en las costillas”, expresó sobre los momentos anteriores a ser expulsado del boliche.

Thomsen contó su versión de los hechos una vez que lo sacaron del local. “Veo que uno de mis amigos se estaba por meter en una ronda de gente desconocida. Salgo corriendo detrás de él y digo ‘se van pelear’. Y me pegan una piña en la cara. Lo primero que hago es defenderme tirando patadas. Pero jamás en la vida con la intención de matar a alguien”, insistió, y comenzó a llorar.

“Siento que alguien me pone la mano en el pecho, me doy vuelta pensando que me iba a pegar y era un amigo, me dice ‘basta’. Miré para el costado y nadie estaba pegando, me vuelvo a dar vuelta a ver si veo a todos mis amigos y me voy yendo”, apuntó el rugbier.

“Cuando llegan los demás comenzaron a comentar la pelea. Otro de los chicos dice ‘creo que terminó mal’ y yo digo ‘no, cómo, si fueron segundos’. Para mi había sido una pelea, fue un abrir y cerrar de ojos”.

Sobre las horas siguientes al crimen, dijo: “Al otro día supe lo que había pasado. Cuando estábamos todo en el piso (la policía) nos dice: ‘¿Ustedes saben por qué están acá? Ustedes mataron un pibe’. Ahí me empezó a dar vueltas todo en la cabeza y me puse a vomitar, pero yo hasta el día siguiente no lo creía, mi cabeza no lo podía procesar porque yo no lo entendía”.

“Me acuerdo que nos levantan, no use más el celular en toda la noche, no me sentía capaz de escribir un mensaje. Me levantan y estaba la policía afuera. Salimos. Recuerdo que salí tercero, ahí escucho que son ellos”, dijo.

Thomsen no habló sobre sus amigos y reconoció la zapatilla

A Thomsen le preguntaron si le pegaron en el boliche y dijo que no. Después aclaró: “responderé siempre y cuando se me pregunte sobre mi, sobre otro voy a decir que no”.

Después, comenzaron a mostrarle videos del hecho, pero Thomsen declaró que no iba a identificar a nadie. Luego le enseñaron imágenes de la casa que los rugbiers alquilaron y la ropa hallada por los investigadores. Prenda por prensa, Thomsen respondió: “No es mía”. Pero cuando llegó el turno de la zapatilla manchada con sangre, reconoció: “Es mía”.

El fiscal le preguntó al joven si advirtió que Fernando Báez Sosa no tenía reacción. “En ese momento no miré, no sé, miré para arriba”, declaró Thomsen.

El rugbier más comprometido no quiso responderle preguntas a Burlando. “No me siento cómodo respondiéndole preguntas a una persona que me insultó mucho a mí, a mi mamá. Dijo muchas barbaridades sobre mi persona y no me siento cómodo”, argumentó.

“Usted tiene derecho a no responder pero ellos le van a preguntar”, advirtió la jueza.

“¿Porque se cambió la ropa?”, preguntó Burlando. Thomsen no respondió y se terminaron las declaraciones.

Minutos después, el defensor de la familia Báez Sosa publicó un tuit al respecto. “Me queda la duda si los testigos pudiendo convertirse en héroes, optaron por la triste comodidad de no comprometerse ante los asesinos. Les recuerdo que el que queda bien con Dios y con el diablo, solo queda bien con el diablo. Lamentablemente hoy dejaron pasar una oportunidad”, escribió.

Me queda la duda si los testigos pudiendo convertirse en héroes, optaron por la triste comodidad de no comprometerse ante los asesinos.

Les recuerdo que el que queda bien con Dios y con el diablo, solo queda bien con el diablo.

Lamentablemente hoy dejaron pasar una oportunidad.

— Fernando Burlando (@FernandBurlando) January 16, 2023

La Voz

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