febrero 5, 2023 10:38 am

Las patas de la mentira

Cuando hablamos de la mentira solemos decir que tiene patas cortas. Es decir que, tarde o temprano, se evidencia que la ocultación de la verdad no se puede sostener, y esta sale a la luz.

La mentira implica una intención de engaño, pues quien la pronuncia espera que los demás tomen sus palabras como veraces. La realidad es que hay quienes usan la mentira para desacreditar a otros y lo hacen a través de la calumnia, práctica que se ve muy a menudo en nuestra sociedad en estos días.

La calumnia es probablemente el tipo más grave de mentira. Por medio de ella se imputa a algún inocente por una falta no cometida para poder sacar algún tipo de provecho. Es usada para destruir al otro, a veces por el solo hecho de que piensa diferente.

Hay quienes mienten para llamar la atención de otros o para que tengan una mejor imagen de él, demostrando así problemas de autoimagen, baja autoestima o inseguridad.

Generalmente cuando el mentiroso se ve descubierto se enoja o se victimiza para desviar la atención.

En la Biblia hay un proverbio de Salomón que dice: “El señor aborrece a los de labios mentirosos pero se complace con los que actúan con la verdad”. Proverbios cap. 12 vers. 22.

Es conveniente decir siempre la verdad aunque duela. La verdad evita el deterioro interior de la persona. No decir la verdad afecta no solo físicamente sino también mentalmente.

El dicho popular dice “en boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso”. Si el mentiroso es descubierto seguirá negándolo hasta que su historia ya no se sostenga por ninguna parte.

La diferencia entre mentir y decir la verdad es que la mentira ata y aprisiona al que la pone en práctica, la verdad nos libera trayéndonos libertad y felicidad.

Jesús dijo “conocereis la verdad y la verdad os hara libres”. Pedimos a Dios que nos ayude a manejarnos siempre con la verdad. Poder decir la verdad nos permite relacionarnos más y mejor con las personas a las que queremos a través de conductas que son adecuadas y correctas.

Que la verdad, y no el engaño, sea una realidad en la sociedad en que vivimos. Dios te bendiga.

*Pastor evangélico, miembro del Comipaz

La Voz

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