abril 20, 2024 11:27 am

“Me ganó la ansiedad”: la confesión de un jugador que volvió a sufrir una grave lesión

Tomás Pozzo, jugador de Godoy Cruz, sufrió una rotura de ligamentos cruzados en la fecha cinco de la Copa de la Liga, cuando el Tomba enfrentó a Unión.

En marzo del año pasado, cuando aún jugaba en Independiente, el volante tuvo una lesión ligamentaria en la misma rodilla durante un entrenamiento, de la que volvió en tiempo récord en agosto. Justamente por no contar con los minutos que pretendía en el Rojo fue que terminó transferido al Tomba a principios de este año.

Sin embargo, tras la confirmación de una nueva rotura, el futbolista confesó que esa vuelta temprana le terminó pasando factura.

“Me apuré, hice cosas que no tendría que haber hecho. Contra la biología del cuerpo no se puede hacer nada. Me mató la ansiedad, quise jugar, el cuerpo lo fue sintiendo y aguantó hasta donde pudo”, confesó en diálogo con ESPN.

Siguiendo la misma línea, el volante reconoció: “Yo logré presionar para jugar porque me veían bien, yo me sentía bien. Pero por dentro no estaba cicatrizado, lleva su tiempo. Lleva su tiempo. El ligamento que te ponen, se convierte, le tienen que entrar nutrientes”, explicó.

Acto seguido, contó que, mientras se recuperaba de otra lesión, se puso a estudiar idiomas pero que, apenas pudo regresar a las canchas, abandonó ese hobby. “Cuando me recuperé, tiré todo a la mierda y solo quería jugar al fútbol”, aseguró.

“El Doctor Batista me dio el ejemplo del Chango (Zeballos) que está pasando por la misma situación que yo, muchas lesiones seguidas. Te tenés que llenar de paciencia. Hay que buscar otras cosas”, cerró.

Pozzo había publicado un desgarrador descargo en su cuenta de Instagram cuando supo que nuevamente debía empezar un largo proceso de recuperación.

QUE NO SEA NADA 🙏

Toto Pozzo sintió un dolor y se retiró del campo de juego llorando desconsolado.#LPFxTNTSports pic.twitter.com/RUjJS2wKMH

— TNT Sports Argentina (@TNTSportsAR) February 14, 2024

El descargo

Después de varios días y replantearme las cosas una, otra y otra vez pienso en que si lo que amo y doy la vida todos los días es para mí. Si realmente mi cuerpo me está dando una señal que hice algo mal en el camino. No lo sé. Hoy se me pasan miles de cosas por la cabeza y estoy muy débil.

Soy una persona muy sensible y pasional por lo que hace, siempre dejé todo de lado por mi sueño hasta que lo conseguí y jamás le corrí el cuerpo a nadie. Siempre fui buen compañero, buen amigo y un ejemplo de superación para mi familia.

En mi antiguo club hice una recuperación increíblemente rápida. Dejé todo de lado y puse el amor necesario para volver lo más rápido posible haciendo 3 turnos diarios. Me soltaron a la cancha porque mi esencia siempre fue priorizar al que tenía en frente y no a mi cuerpo y a mi alma.

Entonces pienso realmente si esto es realmente para mí. No lo sé. Hoy solo sé que necesito tiempo y pensar las cosas. Estaba tan feliz, me sentía tan cómodo con el cariño y amor de la gente día a día. A veces pienso si alguna vez estas cosas van a dejar de pasar o pasan porque estoy pensando todo el tiempo que pueden volver a aparecer en mis mejores momentos.

Hoy necesito tiempo para replantearme cosas, lo doloroso que es atravesar esto nuevamente y si realmente vale la pena seguir. Jamás escribí una palabra de absolutamente nada porque no es mi forma de ser. Tengo una personalidad muy cerrada y me cuesta contar cómo me siento. Pero esta vez tengo un gran dolor en el pecho que no me deja respirar.

Me duele muchísimo estar fuera de las canchas nuevamente por tanto tiempo, pero lamentablemente estamos expuestos a esto en todo momento. No me queda otra que afrontar y asimilar la situación que me toca atravesar y con mis 23 años sacarle el provecho o intentar ver el lado positivo de toda esta mierda.

El amor y el apoyo que me brinda la gente es admirable y realmente me produce mucha satisfacción porque habla de la clase de gente que soy. Hoy me toca nuevamente rodearme de mi círculo más íntimo e intentarlo nuevamente.

El fútbol es así, es muy cruel y no tenemos más remedio que intentarlo nuevamente. Finalmente esta tormenta pasará y no me derribará. Seguramente vendrán más y acá las esperaré bien plantado.

La Voz

Más Noticias