junio 20, 2024 5:48 am

Instituto y un triunfo súper difícil para clasificarse a la semifinal del Súper 20

Volvieron las grandes noches de definiciones en el Ángel Sandrín. Y el calor y la humedad no podían faltar en Alta Córdoba en las citas importantes. En su búnker, Instituto se hizo fuerte y sigue a paso firme en la definición del Súper 20. La Gloria superó a Obras por 89 a 82 y cumplió el primer paso, se clasificó a las semifinales. Le costó un montón, muchísimo. Lo padeció al partido, pero el desahogo fue grande.

Este jueves, a las 21.10, el equipo conducido por Lucas Victoriano se medirá con “la piedra de su zapato”, San Martín de Corrientes, que abriendo los cruces de cuartos de final superó a Ferro 65 a 57. La otra “semi” la animarán La Unión de Formosa (bajó al invicto Boca) y Gimnasia de Comodoro Rivadavia, que batió al campeón Quimsa.

Se sintió fuerte el empuje de la gente en Alta Córdoba. Como en otras grandes noches, como pasó también hace poco, en la primera fase. O más. Hay ganas de festejar, adentro y afuera de la cancha. Los de “corto” y los de “largo” unen fuerzas para que llegue el esperado festejo en la elite. Está más cerca. Sobra la fe en Instituto.

Ansioso el Albirrojo en el arranque, lo capitalizó Obras con su tranquilidad para jugar y alta eficacia en triples (3/3 en el inicio). No lo jugó la Gloria, lo luchó. Le costó imponer su ritmo y también la intensidad en defensa al equipo que Victoriano, mientras que el Tachero, con Joaquín Rodríguez como estandarte ofensivo, se quedó con el capítulo inicial por 26-23.

En el segundo segmento, Instituto emparejó el juego. Nicolás Copello aportó puntos y conducción, Federico Elías sumo calidad y Cristian Amiccuci su esfuerzo y pasó al frente el local (36-32). Pero le faltó firmeza y la visita se fue al descanso ganando por la mínima; 41-40.

El tercer cuarto se hizo luchado, trabado, permitido por los árbitros. Sobraron las faltas antideportivas y técnicas. Obras siguió suelto, sin presión, todo lo contrario pasó con la Gloria, muy presionado, sin juego. Pero Martín Cuello y Nicolás Romano se pusieron el equipo al hombro, enseñaron el camino y por fin, Instituto pasó al frente, 69-67 cerrando el tercer capítulo.

Más peleado aún fue el cuarto final. Pura lucha, claro con los chicos de Obras jugando como en el patio de su casa, y con Instituto padeciendo el partido. Pero tuvo hombría el equipo de Victoriano. Nunca dejó de batallar y se quedó con la victoria para seguir creyendo.

La Voz

Más Noticias