junio 20, 2024 12:22 pm

Estados Unidos: aciertos y errores de Joe Biden en su primer año de gobierno

Joe Biden cumple un año como inquilino de la Casa Blanca. El 20 de enero de 2021 tomó posesión del cargo político que dota a quien lo ejerce con la mayor cuota de poder del planeta.

Asumió en medio de un clima convulsionado que tuvo como expresión máxima del proceso de agitación el asalto al Capitolio. Miles de partidarios del trumpismo protagonizaron el acto de sedición dos semanas antes del traspaso del mando al irrumpir en masa y de manera violenta en la sede del Congreso estadounidense, en Washington, con el propósito de impedir la sesión conjunta de ambas cámaras legislativas para certificar la victoria del demócrata en las elecciones presidenciales del 3 de noviembre de 2020.

Con el fantasma de Donald Trump revoloteando todo el tiempo, el presidente demócrata ya transcurrió el primer cuarto de su gobierno, lapso en el que alternó buenas y malas, aunque sin alcanzar hasta el momento el piso de expectativas enormes que había generado su postulación en quienes lo apoyaron en las urnas con la ilusión de que pusiera fin a un ciclo caracterizado por el autoritarismo, el populismo de derecha y el personalismo extremo.

Claroscuros

El arqueo del primer ejercicio de la administración Biden muestra contrastes marcados entre las medidas atinadas y las decisiones fallidas.

Entre los aciertos se destaca la redefinición de la pandemia de Covid-19 como prioridad de la política interna. Esto permitió dar un impulso fuerte a la vacunación y a las medidas de protección personal con fundamentos científicos, dejando de lado la politización del debate en la era Trump. El desatino colocó a Estados Unidos al tope de la tabla global de desgracias causadas por el virus.

Hoy el país suma casi 68 millones de contagios y 855 mil personas fallecidas a causa de la infección.

En ese sentido, Biden dispuso -por ley- ayudas por un total de 1.900 millones de dólares para combatir al Covid-19. Así logró completar el esquema de vacunación del 73 por ciento de la población adulta del país, reabrir la mayoría de las escuelas y cumplir su promesa de otorgar subsidios no reintegrables de dos mil dólares a las familias estadounidenses más vulnerables.

No obstante, la irrupción estrepitosa de las variantes Delta y Ómicron provocaron nuevos récords de contagios, picos de hospitalizaciones, cierres de negocios y desabastecimiento de productos en todo el país durante las tradicionales fiestas de fin de año, lo que pesó fuerte en el ánimo colectivo de los estadounidenses.

La reactivación de la economía es otro acierto.

La Reserva Federal estimó un crecimiento económico para 2021 del 5,9 por ciento, el más alto desde 1984.

La contracara de este logro está dada por la inflación acumulada el año pasado: siete por ciento, la más alta desde 1982.

Otro éxito que no admite discusión es la aprobación en el Congreso del presupuesto de 1,2 billones de dólares destinados a proyectos de infraestructura. Es el paquete para obras públicas más voluminoso en seis décadas.

También se considera positivo en este lapso el regreso de Estados Unidos al Acuerdo Climático de París y haber adoptado la Enmienda de Kigali al Protocolo de Montreal para reducir las emisiones de metano y carbono a la atmósfera.

Errores

En la lista de desaciertos sobresale, en el plano interno, la imposibilidad para romper la resistencia de los antivacuna (30 por ciento de la población adulta) que mantiene al país en una situación sanitaria de vulnerabilidad altamente preocupante.

La política migratoria marca otro punto débil en el primer año del gobierno de Joe Biden.

En este asunto, pese a prometer en campaña elevar el límite de refugiados de los 15 mil de Trump a 125 mil, firmó una orden que subió el cupo a sólo 62 mil.

Además, avanza a paso muy lento el proceso de naturalización para las personas con permiso de residencia permanente y se encuentra prácticamente estancada la medida destinada a poner fin a la detención prolongada de inmigrantes.

Marcha atrás

También se le achaca haber desactivado la idea de crear una junta de supervisión policial que sugirió luego de la muerte del George Floyd, en el vecindario de Powderhom, en Minesota, a causa de la brutalidad del policía Derek Chauvin. El crimen desató una ola de indignación y protestas en Estados Unidos contra el racismo, la xenofobia y los abusos hacia ciudadanos afrodescendientes. Biden dio marcha atrás luego de consultar a organizaciones defensoras de los derechos civiles y a varios sindicatos policiales.

En relación con su política exterior, la administración demócrata ofrece mucha tela para cortar. No obstante, el yerro más garrafal sin dudas es la salida caótica y violenta de Afganistán, tras 20 años de una guerra incomprensible que arrojó saldo negativo desde la perspectiva que se la mire. Un bochorno internacional.

Joe Biden: Ha sido un año de desafíos y de progresos enormes

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, dijo este miércoles que su primer año en el cargo ha sido de “desafíos”, pero también de “enormes progresos”. El mandatario demócrata reconoció que no previó jamás una obstrucción republicana tan fuerte a su gobierno y prometió que el país no volverá a los confinamientos por el Covid-19.

“Ha sido un año de desafíos, pero también un año de enormes progresos”, resumió el inquilino de la Casa Blanca el resultado de su primer cuarto de mandato.

Asimismo, consideró “apropiado” que el titular de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, “recalibre” el apoyo prestado a la economía durante la pandemia.

“Vamos a hacer un trabajo fundamental para garantizar que los precios elevados no se consoliden”, prometió el mandatario en una rueda de prensa al cumplirse este 20 de enero un año de su asunción.

El aniversario coincide con los intentos oficialistas en el Congreso por reformar las leyes electorales que parecen encaminados hacia otra frustración política. También, con una imparable nueva ola de coronavirus por la variable Ómicron y augurios de inflación en alza.

En ese contexto de inestabilidad relativa e incertidumbre, las encuestas propias y las encargadas por la oposición coinciden en que el apoyo a Biden sigue en franca declinación, lo que hace temer a los demócratas en el poder una derrota amplia en las elecciones parlamentarias previstas para principios de noviembre próximo.

La Voz

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