junio 20, 2024 12:10 pm

Carlos Rezzónico: adiós a uno de los pediatras más influyentes de Córdoba

Carlos Alberto Rezzónico, Maestro de la Pediatría, murió el pasado 19 de enero, a las 17.05 en su casa. Tenía 94 años y se fue de este mundo, de la ciencia y de la fe católica que manifestaba constantemente, “por complicaciones cardíacas, no por coronavirus”, aclara su hijo Carlos.

De cuanto testimonio recogió la periodista que escribe -que lo escuchó nombrar como una eminencia desde la infancia- sólo apareció una anécdota de la persona más allá de la Academia. “Era un gran amante de la música y cantaba espléndido canciones italianas como O sole mio junto con su hermano César”, contó el también reconocido neurólogo infantil Zenón Sfaello, colega en la pediatría, par en la Academia de Ciencias Médicas y con las mismas convicciones religiosas que el difunto.

Indagar sobre qué aportó a la pediatría o por qué se destacó, puede llevar a una interminable enumeración de cargos y gestiones de alto vuelo, tanto en el país como en el exterior.

No obstante, un rasgo recurrente mencionado por las personas consultadas es que fue muy estudioso. En su casa quedó una biblioteca pediátrica extraordinaria y se mantenía actualizado leyendo siempre “los mejores journals”.

Para Andrés Gomila, director de la carrera de Especialización en Pediatría de la Universidad Católica de Córdoba, Rezzónico sobresalió “porque se dedicó a la gastroenterología, era muy estudioso, le dedicó todo a la pediatría (no tenía sábados ni domingos) y, además, era muy inteligente”. Y remata: “Fue un médico dedicado a sus pacientes y absolutamente comprometido”.

En 1961 fundó el Servicio de Gastroenterología y Nutrición del Hospital de Niños de Córdoba. En relación con esa especialidad y con los aportes científicos que realizó, su hijo cuenta: “Mi papá se adelantó en muchos años a gente de Buenos Aires; por ejemplo, habló de alergia alimentaria y no se lo creían; recién unos 20 años después el tema estuvo aceptado y de hecho, hay muchos chicos con ese problema”.

Rezzónico intervino en el ordenamiento de la profesión y de la vida de los cordobeses. Dentro de su órbita, en 1968 se crearon las residencias médicas mientras era subsecretario de Salud durante la gobernación de Carlos Caballero y Carlos A. Consigli era ministro de Salud de la provincia, bajo la presidencia de Juan Carlos Onganía.

Fue autor de la ley 6.222, promulgada en 1978, durante el gobierno de facto de Carlos Chasseing, que rige hasta la actualidad el ejercicio de las profesiones y actividades relacionadas con la salud humana.

A ese antecedente aludió en mayo de 2018 durante su argumentación en contra del aborto legal. Dijo que se iba a referir “a la experiencia de Córdoba, porque la provincia no es ninguna improvisada” y mencionó la ley que lleva su apellido y que está modificada en varios puntos, como el de la prohibición de la anticoncepción con cualquier tipo de método.

La intersección de su conocimiento científico y su fe hizo que el arzobispo de Córdoba, Carlos Ñáñez, lo convocara para destrabar el proceso de canonización del cura Brochero, quien pasó a ser santo desde el 16 de octubre de 2016. Ese trabajo de peritaje científico hizo que, desde el Vaticano, solicitaran la intervención de Rezzónico en otras causas, como la del apodado “empresario de Dios”, Enrique Shaw, director en los ‘50 de la cristalería Rigolleau.

En el entierro, se oyeron las palabras de despedida de su amigo y colega Zenón Sfaello, quien además de resumir la trayectoria profesional, destacó el activismo confesional del doctor Rezzónico: “Ha partido a la casa del Padre, de su Dios, de quien fue su fiel servidor. Durante toda su gestión fue su preocupación el valor de la persona humana, la dignidad de la persona humana, y la defensa de los orígenes de la misma desde su concepción [sic]”.

Un resumen de su biografía, en pocas líneas:

Nació el 18 de febrero de 1927 en Santa Eufemia, provincia de Córdoba.Se casó con Nela Di Prinzio y tuvieron tres hijos: Graciela, Silvina y Carlos. Luego llegaron 11 nietos y una bisnieta.Designado Maestro de la Pediatría por la Universidad Católica de Córdoba, donde fue profesor titular de la Cátedra de Pediatría y director de Posgrado de la especialidad.Presidente de Honor de la Academia de Ciencias Médicas de Córdoba.Miembro Honorario de la Sociedad Argentina de Pediatría.Miembro Honorario de la Sociedad Peruana de Pediatría.Miembro Honorario de la Sociedad Uruguaya de Pediatría.Miembro Correspondiente de la Academia Nacional de Medicina.Miembro Internacional de la Academia Americana de Pediatría.Miembro del Instituto de Bioética de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas.

La Voz

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