junio 20, 2024 6:44 am

Contaminación: 85% de los residuos en la costa argentina son plástico

El quinto Censo de Basura Costera Marina de la provincia de Buenos Aires dio resultados alarmantes, pero para nada sorprendentes: las colillas de cigarrillos y los residuos plásticos son el mayor problema en la costa atlántica.

Es tan así, que el plástico representó el 84,5% de la basura censada.

El censo fue el resultado conjunto de más de 20 ONG en las principales ciudades costeras, con el trabajo de 438 voluntarios durante los meses de septiembre y octubre de 2021. En total, censaron 40.331 residuos, de los cuales la gran mayoría estuvo constituido por plásticos.

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Los tipos de contaminantes plásticos que más se encontraron fueron: colillas de cigarrillo (19,6%), fragmentos plásticos (18,7%), envoltorios plásticos (13,2%), bolsas plásticas (10%) y restos de nylon (8,1%).

El censo -que se hace desde 2016- cubrió un área total de 422.501 m2 y demostró una vez más la tendencia que vieron en los últimos cinco años.

Basura terrestre en el mar

Un dato relevante en este contexto es el último informe de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente que sostuvo que la contaminación por plástico en los ecosistemas marinos se podría duplicar al 2030, si nada cambia.

Se conoce como “basura marina” a cualquier material persistente de fabricación humana y sólido, que es descargado o abandonado en el medio marino y costero, explicó la Fundación Vida Silvestre, una de las ONG organizadoras, en un comunicado de prensa.

El problema de la contaminación marítima “se acentúa porque diariamente toneladas de basura llegan los mares a través de los sistemas de drenaje urbanos (como bocas de tormenta y pluviales), la desembocadura de los ríos y por la acción del viento que los traslada, sumado a lo que directamente arrojan las personas en los ambientes costeros”, escribieron desde la organización.

Para Vida Silvestre, el origen de los desechos demuestran que el 80% de la basura marina nace del continente por un manejo inadecuado; mientras que el restante, de los barcos comerciales y pesqueros.

Lo que llega al mar, no siempre queda en el lugar de origen. Así, ciudades distantes como Ushuaia quedan contaminadas por plástico que no les pertenece.

Colillas de cigarrillos: un problema pequeño pero altamente contaminante

El 19,6% de los plásticos colectados estuvo conformado por colillas de cigarrillos, uno de los residuos que más se repiten todos los años.

La colilla es altamente contaminante, llegando a afectar entre ocho y diez litros de agua de mar cada una, y hasta 50 litros de agua dulce.

Este residuo está compuesto principalmente por acetato de celulosa, un material no biodegradable encargado de absorber las sustancias tóxicas del humo de tabaco, y que puede tardar hasta 10 años en descomponerse.

Microplásticos y el daño a la fauna marina

En los océanos, el problema de los microplásticos persiste. Lo que originalmente eran residuos como bolsas, sorbetes o botellas, con la acción del sol, el viento y el mar se desintegran, convirtiéndose en porciones más pequeñas.

El problema de los microplásticos es que son muy difíciles de recuperar, por lo que la prevención es fundamental. Porque en el momento que ingresan al ecosistema, sus efectos alcanzan a la salud de la fauna marina.

En Argentina, el 97% de las tortugas marinas atendidas en la Fundación Mundo Marino tiene plástico en su estómago o intestino.

El plástico también afecta la salud de las personas: según el estudio “Ningún plástico en la naturaleza: evaluación de la ingestión de plástico de la naturaleza a las personas” realizado por la Universidad de Newcastle, una persona en promedio podría estar consumiendo aproximadamente cinco gramos de plástico por semana, es decir, el equivalente al peso de una tarjeta de crédito.

“Los residuos plásticos, sean macro o microplásticos, ya forman parte de todos los ambientes naturales y del alimento de muchas especies, incluidos los seres humanos”, sostuvo Verónica García, especialista Ecosistemas Marinos y Pesca Sustentable de Fundación Vida Silvestre Argentina.

Por ello, el censo costero busca registrar esta situación, para buscar soluciones colectivas de alcance local y nacional.

“Conocer cuál es la composición de la basura marina nos permite identificar cómo podemos mejorar nuestros hábitos de consumo, evaluar las realidades particulares y establecer qué tipo de regulaciones son necesarias, con la finalidad de frenar y revertir la contaminación por plástico”, escribieron desde Vida Silvestre.

“La disminución de la producción de embalajes y plásticos de un solo uso, la compra consciente, la disposición correcta de los residuos, y un sistema eficaz de disposición final y recuperación todavía están pendientes”, cerró García.

La Voz

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