septiembre 22, 2023 6:58 pm

Vecinos de Villa Cabrera y de Parque Chacabuco, alarmados por la inseguridad

Malena estaba entrando el auto a su casa, a las cuatro de la tarde, cuando un sujeto la encañonó en la sien. “Dame todo o te mato”, le dijo. Se llevó el auto, la notebook, teléfono celular y todo lo que ella llevaba encima.

Fue a plena luz del día, sobre calle Retamoso. Se trata de un sector donde, además, son constantes los robos de gomas de auxilio, tras romper los vidrios de los autos para sacarlas del baúl. Incluso hay ocasiones en que autos amanecen con los ejes apoyados en ladrillos, sin ruedas.

Hace pocos más de una semana, el sábado 22 de enero, delincuentes que se movilizaban en un Peugeot 308 rompieron las ventanas un auto y robaron todo lo que había adentro, incluso un juego de llaves. Vecinos creen que más tarde los delincuentes volvieron a pasar, con la intención de llevarse el coche.

Veinte minutos después de ese hecho, una casa sobre Rita F. de Maldonado fue robada tras abrirle las rejas de una de las ventanas, con un gato. Un vecino alcanzó a ver cuando el ladrón se iba, cargando un bolso. Al parecer, desconocidos vigilaban la casa desde la plaza contigua, en ese entonces muy oscura debido a la falta de luces.

“Ya ni se puede dejar el auto estacionado frente a tu casa”, decía Eduardo, otro vecino.

Los nombres de la gente no son los reales, para resguardar su identidad.

Reunión vecinal

El pasado miércoles 26 de enero, la Policía del sector convocó a los vecinos, en la plaza ubicada entre Retamoso y Orcadas del Sur. Una veintena participó del encuentro, en el que se intentaron fijar algunas pautas para comunicar hechos irregulares o para estar más atentos.

Los vecinos relataron diversos hechos de inseguridad sufridos en los últimos meses, sin solución a la vista. Analizaron alternativas de alarmas comunitarias y se propusieron algunas opciones de monitoreo.

Cada quien contó sus percances y sus impresiones sobre lo que ocurre, así como las numerosas precauciones y prevenciones con las que se deben convivir, que nunca parecen suficientes.

La plaza del sector, por ejemplo, que debiera ser un espacio público de recreación y encuentro barrial, se transformó en una fuente de desconfianza permanente.

Rejas, alarmas, autos de seguridad privada y cámaras comienzan a ser ya parte del paisaje de este barrio, como el de tantos otros en la ciudad de Córdoba.

La Voz

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