En los últimos días el país se horrorizó ante el caso de la violación grupal en Palermo. Entre los famosos que se hicieron eco, Santi Maratea habló del tema y puso como ejemplo de la “cultura de la violación” un video de la periodista Alicia Barrios y el músico Norberto “Pappo” Napolitano.
En el clip, de los años 80, la comunicadora lo enfrenta por una situación de abuso sexual que vivió cinco años antes. Barrios le pregunta si alguna vez violó a alguien y él le habla de una “semiviolación”. Ahí es cuando ella le recuerda que unos años atrás, en el subsuelo del Luna Park, cuando ella fue a cubrir un recital de él, Pappo se le “fue encima”.
Luego de la viralización de su video por el posteo de Santi Maratea, Barrios fue contactada por el programa Instalate, de América, y allí habló sobre el tema. “Lo primero que te voy a decir es que ante una situación de violencia, de abuso, no volvés nunca más. La angustia, el miedo interior, no se te pasa nunca. Lo podés controlar, pero no se te pasa”, comenzó.
“La pasé muy mal, porque era muy jovencita y muy bonita. En esa época que yo era periodista, no había mujeres tan bonitas en el periodismo”, siguió Alicia.
Después, repasó cómo fue el episodio: “Cuando pasó esto yo estaba en el Luna Park cubriendo un recital y tenía ganas de hacer pis. Entonces le dije al fotógrafo ‘esperame acá que yo voy al baño y vengo’. Fui al vestuario del Luna Park, que estaba lleno de espejos, cuando salí estaban Pappo y todos los músicos. Estaban todos contra mí. Fue tremendo. Eran tipos que estaban sacados, que se me venían encima mío”.
“Lo que pasa es que yo sabía cómo salir de ahí, pero la angustia me destrozaba porque estaba aterrada. Terror es poco. Entonces yo salí por un pasadizo por el que salían los boxeadores hacia afuera cuando terminaban de boxear”, siguió.
Y contó qué hizo después: “Yo estaba en un estado de tensión y de terror tan grande que me fui a Crónica, que tenía una enfermería y quedaba cerca de ahí. Me fui a la enfermería, me tranquilizaron. En el momento que lo enfrenté a él (por Pappo) yo tenía 26 años, pero en el momento en que ocurrió el ataque, tenía 20. El día que pasó eso, después que me tranquilicé, me juré que yo me las iba a cobrar”.
“El abuso es una cosa terrible, no te lo cura ninguna terapia. Te queda una sensación de miedo siempre. He viajado, he cubierto guerras como periodista, pero te queda una sensación interna jodida, de amenaza, que no se pierde”, reflexionó.
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