agosto 18, 2026 6:49 pm

Boleta Única: la guerra de centímetros y colores que puede definir las elecciones en Córdoba

Las elecciones legislativas nacionales tendrán una novedad de trascendencia: la implementación de la Boleta Única de Papel (BUP), medida que se aprobó por ley el año pasado y que supondrá un escenario novedoso para muchas provincias del país.

Por un lado se busca abaratar el costoso procedimiento de la impresión, que llevó a la Justicia a investigar a varias agrupaciones que se presentaban solo por el dinero; y por el otro, la idea es igualar las chances de los más poderosos y los más débiles, sobre todo a la hora de fiscalizar.

No es menor el diseño de este instrumento. Lo saben algunas localidades de nuestra provincia – como Villa Allende- donde todavía se debate si el mal uso de los múltiples casilleros y el ordenamiento torcieron la voluntad popular.

Como esa, el desafío ahora es para una elección nacional. Para el caso específico de Córdoba, la boleta tendrá una sola categoría (solo se eleigrán diputados nacionales) y contaría con al menos 15 partidos/alianzas. Hasta hoy, se inscribieron 9 frentes y hay tiempo hasta el domingo para que lo hagan los partidos.

La novedad dejará atrás la boleta “sábana” para agrupar a todas las ofertas en una papeleta que ya tiene dimensiones establecidas y que propondrá un desafío para los competidores, que se encontrarán en iguales condiciones.

Como dato sobresaliente aparece, en primer lugar, las dimensiones según la reglamentación. Veamos por qué.

Alto: dado que en Córdoba se elegirá una sola categoría de cargos (diputados), la boleta tendrá una altura total de 14,24 centímetros.Ancho: al tener por lo menos 15 partidos/alianzas, la boleta se enmarca en la categoría de “más de 10 y hasta 20 listas inclusive”, por lo que su ancho total será de 46,3 centímetros.

En resumen, la BUP para estas elecciones en Córdoba tendrá aproximadamente 660 centímetros cuadrados (para tener una idea: el ancho es una hoja A3 un poco más larga, y el alto es la misma hoja doblada a la mitad).

El desafío del espacio

La normativa de la Justicia Electoral establece que si la cantidad de agrupaciones es inferior al máximo tolerado por el formato de la boleta, el ancho de las columnas se ampliará para permitir un mayor tamaño de los elementos y mayor claridad.

Sin embargo, en el caso de Córdoba, con al menos 15 agrupaciones en un ancho de 46,3 cm las columnas resultarán inevitablemente estrechas.

Si consideramos que la BUP soporta hasta 20 agrupaciones en ese ancho, cada columna tendría un promedio de 2,31 cm; pero si son finalmente 15 agrupaciones, el ancho promedio sería un poco más grande, hasta llegar aproximadamente a 3 centímetros por columna.

Este ancho limitado tiene implicaciones para la presentación de la información de los candidatos. Por ejemplo, hará que las fotografías sean más pequeñas que las que solíamos ver en la “sábana”.

La reglamentación dice que en la BUP las fotos deberán incluir a las dos primeras personas de la lista y tener una proporción de 1:1,5, y se escalarán para ajustarse al ancho de la columna.

Para comparar: en la lista “sábana” de las últimas elecciones, las fotos tenían un largo de 9,5 cm x 4 cm. En la BUP, la foto debería medir aproximadamente 2,5 cm x 2,5 cm.

Aunque las imágenes deberán ser de alta resolución (se piden 300 DPI y un tamaño considerable), su reducción a un espacio tan reducido podría hacer que los detalles faciales y la distinción entre los candidatos sean menos claros o “muy finos” al ojo del elector.

Otro tema es el nombres de los candidatos. Aunque se imprimirán con tipografía no menor a tamaño 8, el espacio horizontal limitado por columna implicará que los nombres y apellidos -especialmente si son largos o si incluyen apodos- deberán ajustarse de manera compacta.

¿Qué podría suceder? Que la información textual tenga una apariencia “cargada” o “fina”, lo que podría dificultar la lectura rápida, a pesar de la alineación izquierda y el resaltado en negrita de los apellidos.

Para comparar: en la lista “sábana” de las últimas elecciones, el cuerpo de los principales candidatos llegó a un tamaño de 16.

Vale mencionar que el orden de los partidos y agrupaciones se definirá mediante un sorteo, que llevará a cabo cada Junta Electoral, algo que también será un desafío para los que caigan en el medio de la populosa BUP cordobesa.

El color

La BUP le asigna al color un rol fundamental como elemento identificatorio para cada agrupación política, procurando que ocupe al menos dos tercios de la superficie destinada a la identificación de la agrupación. El objetivo es facilitar la lectura y el reconocimiento por parte de los electores.

La reglamentación establece que los logotipos se ubicarán sobre este fondo. Las agrupaciones pueden optar por formatos que integren el color o tengan fondo blanco.

Si bien se permite la combinación de hasta seis colores, la recomendación de la Justicia es la utilización de “un solo color pleno” para evitar similitudes con otras agrupaciones y confusiones.

Como se dijo, en Córdoba, los 15 partidos/alianzas tendrán una columna de unos 3 centímetros.

Un dato a tener en cuenta (los especialistas en elecciones lo saben muy bien) es que, a pesar de los esfuerzos de estandarización, si varias agrupaciones utilizan colores o diseños similares o muy cercanos, el poco espacio disponible para los elementos gráficos podría generar confusión al momento de distinguir las diferentes propuestas.

Será un claro desafío al objetivo de claridad del sistema.

El ejemplo más patente es el color de La Libertad Avanza. Se espera que en octubre haya varias propuestas “alternativas” a la oferta oficial (por ejemplo, el legislador Agustín Spaccesi ya confirmó que irá como candidato), lo que podría teñir de violeta la BUP de ese color.

La Voz

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